Tras una animada y concurrida tarde musical la delegada de juventud pronunció un pregón repasando la historia de esta pedanía mirobrigense desde su creación en los años cincuenta y compartió entrañables recuerdos de su infancia y raíces familiares
La mañana se abrió con paseos a caballo y con bueyes por la dehesa y fincas de Ciudad Rodrigo, una estampa de honda raigambre rural que permitió a los asistentes reencontrarse con la afición equina y con las labores del campo. Ya por la tarde, y aprovechando la bonanza de una jornada soleada, numerosos mirobrigenses se desplazaron hasta el poblado mirobrigense para sumarse a un concurrido “tardeo”, mientras en la ciudad continuaban desarrollándose otros actos culturales y religiosos propios de la Semana Santa.
La ruta ecuestre dio paso a una comida popular que sirvió de punto de encuentro intergeneracional. Los más pequeños encontraron su espacio en los castillos hinchables, mientras que el público adulto disfrutó de las actuaciones musicales en directo de Dennis Escudero y Christian Pérez, que lograron congregar a varios centenares de personas en torno al escenario a refugio de carpas. El ambiente festivo se vio acompañado por el servicio de barra instalado en las antiguas escuelas, un edificio que avanza progresivamente en su metamorfosis de centro social gracias a la intervención del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo.
Sería a la puesta de sol, cuando la delegada de juventud del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, Ana María Castaño García, pronunciaría un emotivo pregón como preludio de cremallera de las fiestas de Conejera 2026.
Con una intervención de tono cercano y evocador, la edil trazó un recorrido por la historia de la pedanía desde su creación en la década de 1950, entrelazando ese relato colectivo con recuerdos personales ligados a su infancia y a sus raíces familiares. Sus palabras concluyeron con un mensaje de compromiso público y un brindis compartido con los vecinos.
La acompañaron varios miembros de la corporación municipal, encabezados por el alcalde, Marcos Iglesias, cuya presencia, aunque breve, quiso dejar constancia del respaldo institucional antes de continuar con su agenda en los actos de la Semana Santa mirobrigense.
La jornada se prolongó ya entrada la noche con una sesión de disco móvil a cargo del DJ Mario Salcedo, que mantuvo vivo el pulso festivo hasta altas horas.
Cabe subrayar que esta celebración ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de los vecinos, al patrocinio de empresas privadas y a la colaboración del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, en una muestra de implicación colectiva que refuerza el tejido social de la pedanía.