La Junta de Castilla y León ha declarado el nivel de peligro medio de incendios forestales desde el 27 de marzo hasta el 6 de abril debido a las condiciones meteorológicas adversas. Esta medida preventiva implica la suspensión automática de las autorizaciones para realizar quemas en terrenos rústicos y montes. Además, se ha reforzado el operativo INFOCAL para garantizar una respuesta rápida ante cualquier emergencia.
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio establece un nivel de alerta preventivo en las nueve provincias de la comunidad autónoma. La decisión responde a las previsiones meteorológicas adversas de los próximos días, que incrementan significativamente el riesgo de ignición y propagación del fuego en el entorno natural, lo que obliga a suspender temporalmente diversas autorizaciones.
La medida entra en vigor este mismo viernes, 27 de marzo, y se extenderá de forma ininterrumpida hasta el próximo 6 de abril de 2026. Las autoridades autonómicas buscan anticiparse a un escenario climático que eleva el peligro de incendios forestales por encima de la media habitual para esta época del año.
Los partes meteorológicos advierten de una combinación de factores de riesgo durante las próximas jornadas. Se esperan humedades relativas mínimas inferiores al 30 %, rachas de viento que superarán los 30 kilómetros por hora y una notable inestabilidad atmosférica en las capas bajas.
Ante esta situación, el Gobierno autonómico ha ordenado el refuerzo inmediato del operativo INFOCAL para atajar cualquier conato con la mayor celeridad posible. La declaración activa automáticamente las medidas preventivas específicas reguladas en la normativa autonómica sobre el uso del fuego.
La entrada en vigor de esta declaración de peligro medio implica la suspensión automática de las autorizaciones concedidas para realizar fuego en el medio natural durante estas fechas. Las restricciones afectan a las siguientes prácticas:
A pesar de las restricciones generales, la normativa contempla ciertas excepciones. Sí podrán ejecutarse las quemas de restos vegetales acumulados en pequeños montones cuando se ubiquen en terrenos labrados, huertos y prados.
Para llevar a cabo esta actividad, los interesados deben cumplir dos requisitos indispensables: presentar una comunicación al Servicio Territorial de Medio Ambiente con una antelación mínima de 48 horas y avisar al agente medioambiental de la zona antes de iniciar la combustión.
Por otro lado, la Junta aclara que no existen restricciones específicas para el desarrollo de las labores agrícolas habituales. En cuanto al lanzamiento de cohetes, globos o artefactos que contengan fuego, requerirán de su correspondiente autorización expresa.
La Consejería recuerda a la población que existen normativas de prevención que se mantienen activas de forma permanente, independientemente del nivel de riesgo declarado. En el monte y en una franja de 400 metros a su alrededor, está estrictamente prohibido:
Para hacer frente a este periodo de riesgo, se ha incrementado el personal de guardia, incluyendo tanto a agentes medioambientales como a técnicos especialistas en extinción. El dispositivo mantiene operativas las cuadrillas helitransportadas en todas las bases y la totalidad de las autobombas.
Asimismo, se han activado cuadrillas terrestres, unidades de brigada y retenes de maquinaria pesada para garantizar una respuesta rápida ante cualquier emergencia forestal que pudiera surgir en la comunidad.
Las autoridades efectúan un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y solicitan extremar la prudencia en las actividades al aire libre. En caso de avistar un incendio, se debe alertar inmediatamente al 112. La información actualizada sobre limitaciones puede consultarse en la APP Incendios Forestales Castilla y León y en el perfil oficial de la red social X (@naturalezacyl).