Las obras se retrasarán menos de un mes de la fecha de entrega por causas de seguridad y dureza de la roca
El plazo de ejecución de las obras de estabilización en el paraje de los "Riscos de Martiago", fijado inicialmente para el próximo 21 de marzo, deberá prorrogarse previsiblemente durante unas semanas. La empresa adjudicataria justifica la demora por motivos de seguridad derivados, principalmente a la extrema dureza de las piedras al efectuar la perforación y de las intensas lluvias registradas durante el pasado invierno.
Se cumple ahora un año desde que, en marzo de 2025, la carretera DSA-359 —vía que conecta las localidades de Vegas de Domingo Rey, Agallas y Martiago con Pastores y Ciudad Rodrigo— quedara cortada al tráfico como consecuencia de un importante desprendimiento de rocas en dicho enclave, que comprometía seriamente la seguridad de la circulación.
La Diputación de Salamanca no formalizó la adjudicación de las obras hasta noviembre de ese mismo año, cuando fueron encomendadas a la empresa catalana SOLUTIOMA S.L., especializada en la estabilización de taludes y control de la erosión. El presupuesto de intervención asciende a 282.987 euros, IVA incluido.
Los trabajos comenzaron en diciembre de 2025 con un plazo de ejecución estimado de dos meses. Sin embargo, las adversas condiciones meteorológicas —las mismas lluvias que propiciaron el derrumbe inicial— obligaron a suspender temporalmente las labores, que no se reanudaron hasta comienzos del mes de marzo, una vez mejoradas las condiciones climáticas.
Aunque el contrato fijaba la finalización para el 21 de marzo, fuentes de la empresa señalan que será necesario prolongar los trabajos al menos dos semanas más, siempre supeditados a la evolución del tiempo. Según explicó a este medio el responsable de obra de SOLUTIOMA, Pablo Jiménez, el retraso no responde únicamente a la climatología, sino también a la “extrema dureza del material rocoso”, que ha dificultado las labores de perforación. Estas intervenciones incluyen la ejecución de numerosos taladros de hasta seis metros de profundidad para la instalación del sistema de mallado de protección.
Asimismo, ha sido preciso proceder al desprendimiento controlado de una gran roca y parte del talud a escasos metros de la obra, cuya configuración actual, tras la intervención, no presenta riesgo para el tráfico, por lo que se mantendrá en su estado natural.
De mantenerse las condiciones previstas, la carretera podría reabrirse al tráfico a mediados del mes de abril, poniendo fin a un cierre que se habrá prolongado durante aproximadamente un año.
El corte prolongado de la DSA-359 ha tenido un impacto significativo en la vida cotidiana de los habitantes de la comarca. Durante este periodo, los desplazamientos se han visto condicionados por desvíos que incrementan de manera notable tanto la distancia como el tiempo de recorrido.
Las rutas alternativas obligan a circular por el Risco de la Herguijuela o a través de la localidad de El Sahúgo, cruzando la presa de Irueña. Se trata de itinerarios secundarios que, además de prolongar los trayectos, presentan mayores dificultades de trazado y, en consecuencia, un incremento del riesgo en la conducción.
Esta situación ha afectado de forma especialmente acusada al transporte de mercancías y a los servicios de distribución, que han debido asumir mayores costes operativos y una logística más compleja para garantizar el abastecimiento de los municipios implicados.
En este contexto, la reapertura de la DSA-359 no solo supone la restitución de una infraestructura viaria, sino también la recuperación de la normalidad en las comunicaciones de una zona especialmente dependiente de esta vía en el suroeste salmantino.