Las jornadas lograron acercar a profesionales sanitarios y vecinos en un formato abierto que combinó divulgación, participación y rigor científico, reuniendo a un buen número de asistentes durante los dos días de actividad.
El I Congreso Sanitario celebrado en Ciudad Rodrigo ha bajado el telón con un balance que la organización no duda en calificar de “muy positivo”, tras una jornada que ha logrado acercar el conocimiento médico a la ciudadanía y fomentar el diálogo entre profesionales y vecinos.
La iniciativa, concebida como un espacio abierto de divulgación sanitaria, ha superado las expectativas iniciales tanto por la respuesta del público como por la implicación de los participantes. Según han explicado Sandra Corvo y Bastián Solís, miembros del equipo organizador, la acogida recibida por parte de los asistentes ha sido “excelente”, lo que anima a la organización a plantear nuevas ediciones en el futuro.
Se ha contado con 250 inscritos, solamente con la sesión del sábado. Además, el formato de puertas abiertas permitió que otros vecinos se sumaran de forma espontánea a las distintas charlas y mesas de debate. “Gente que no estaba inscrita, pero al escuchar y ver lo que se estaba tratando, han ido entrando”.
Uno de los objetivos principales del encuentro ha sido romper la barrera que a menudo separa a la comunidad médica de la sociedad, permitiendo que los ciudadanos pudieran dialogar directamente con los profesionales sanitarios.
“Yo creo que todo ha sido muy positivo. El feedback que estamos teniendo de toda la gente es maravilloso”, señaló Sandra, quien destacó la implicación del público durante las diferentes sesiones. A diferencia de otros formatos más tradicionales, el congreso apostó por un modelo participativo, en el que los asistentes pudieron formular preguntas, compartir inquietudes y resolver dudas con los especialistas.
Según explicó la organizadora, esta dinámica permitió “sentarnos al mismo nivel y poder compartir todos los intereses”, favoreciendo una relación más cercana entre profesionales y ciudadanos.
Por su parte, Bastián destacó el equilibrio alcanzado entre el rigor científico propio de un congreso profesional y la voluntad divulgativa de la iniciativa. “Estamos contentísimos como equipo organizador por la recepción y el interés que ha demostrado la comunidad al tener esta jornada para ellos”, afirmó.
Aunque el evento ha mantenido los estándares propios de un congreso —respetando los estatutos y las líneas de investigación habituales en este tipo de encuentros—, la organización ha querido que se tratara al mismo tiempo de una jornada gratuita, abierta y accesible para toda la comunidad mirobrigense.
Más allá de la asistencia, el congreso también ha servido para tejer nuevas redes de colaboración entre profesionales y entidades vinculadas al ámbito sanitario. Durante la jornada participaron representantes de grupos organizativos de centros de salud y de la Universidad de Salamanca, contactos que podrían derivar en futuros proyectos conjuntos.
De cara a los próximos meses, la asociación promotora del evento quiere continuar trabajando para fortalecer el tejido sanitario local, impulsando iniciativas que permitan apoyar a los profesionales del sector y generar espacios de cooperación.
Tras el éxito de esta primera edición, los organizadores ya han comenzado a tomar nota de posibles mejoras con la intención de dar continuidad al proyecto. “Vamos apuntando cosas que nos gustaría mejorar de cara a otros años, porque queremos que haya otros años”, adelantó Sandra.
Con este espíritu, el I Congreso Sanitario de Ciudad Rodrigo se despide dejando abiertas nuevas vías de colaboración y consolidándose como una iniciativa que busca acercar la medicina a la sociedad, fomentando el conocimiento, el diálogo y el compromiso con la salud de la comunidad.