La Fundación Siega Verde y la Universidad de Salamanca han clausurado el curso de guías de arte rupestre 'Tras las huellas del primer arte', financiado por la Junta de Castilla y León. La iniciativa ha formado a más de medio centenar de especialistas y ha contado con la participación de expertos del Museo de Altamira y del Valle del Côa, quienes han calificado la formación como imprescindible para la actualización profesional y la gestión del patrimonio paleolítico.
Los expertos que han intervenido en el curso de guías de arte rupestre, organizado por la Fundación Siega Verde y la Universidad de Salamanca (USAL), han calificado esta iniciativa formativa como un evento "imprescindible" para el sector. La actividad, que ha concluido este viernes, ha contado con la financiación de la Junta de Castilla y León y ha reunido a especialistas en arte paleolítico de la península ibérica y el sur de Francia.
La formación, titulada "Tras las huellas del primer arte", ha sido financiada a través del Proyecto GESTORES que desarrolla la Fundación Siega Verde. En esta primera edición se han formado más de medio centenar de especialistas, en su mayoría estudiantes universitarios de Geografía e Historia y guías de diferentes enclaves paleolíticos de España y Portugal.
Olivia Rivero, profesora de Prehistoria especializada en arte paleolítico y directora del Laboratorio de Tecnología Prehistórica en la USAL, ha sido considerada el "alma mater" del curso. Rivero ha destacado que la propuesta "tiene una vocación formativa en un sector muy demandante, como es la trasferencia de divulgación del conocimiento en el patrimonio cultural". Asimismo, ha recordado que España es líder en este ámbito "por tener el mayor número de yacimientos prehistóricos visitables del mundo".
Por su parte, la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás, ha participado como experta en las sesiones. Fatás ha asegurado que "esta iniciativa es necesaria para que los guías tengan una actualización de su profesión, que les permita conocer y compartir avances científicos y otros modelos diferentes de gestión de arte rupestre".
La directora de Altamira ha dado la "enhorabuena" a los organizadores y ha subrayado los lazos existentes entre ambos enclaves: "Siega Verde y Altamira tienen vínculos comunes, son dos sitios excepcionales Patrimonio Mundial, por lo que compartir conocimientos nos enriquece a ambos".
La dimensión internacional del curso ha venido de la mano de André Santos, profesor de Prehistoria de la Universidad de Coimbra y uno de los responsables del Yacimiento portugués del Côa. Este enclave, también Patrimonio Mundial, alberga 700 rocas con grabados similares a los de la estación salmantina.
Santos ha calificado de "importancia extrema" este tipo de cursos para la actualización de los guías y ha insistido en la simbiosis entre ambos yacimientos: "Es imposible comprender Siega Verde sin el Côa y viceversa".
El curso se ha estructurado en dos sesiones diferenciadas:
El director de Siega Verde, Luis Ballesteros, ha explicado que el objetivo principal es "respaldar y apoyar el trabajo de los guías", poniendo a su disposición a los mayores expertos para dotarles de "un lenguaje común y actualizado". Ballesteros ha concluido señalando que el propósito es "mantener esta iniciativa en el tiempo para convertirla en uno de los cursos formativos más relevantes del arte paleolítico".