Miércoles, 18 de febrero de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
Perera, un maestro en sazón
X

Festival Taurino |Crónica de Paco Cañamero

Perera, un maestro en sazón

Publicado 18/02/2026 00:24

Como agua de mayo era esperado Manuel Diosleguarde por sus muchos seguidores y su fiel público de Ciudad Rodrigo. Jugaba en casa, al lado de su pueblo y en su lugar de residencia

Crónica del festejo taurino del martes de Carnaval por Paco Cañamero

Se acabó el Carnaval y llega una especie de ‘pobre de mí’, aunque en versión mirobrigense. Otra vez más, el martes puso el alirón; si, esta fecha que siempre es un día de grandeza para la Vieja Miróbriga, que abre sus puertas de par en par para recibir a un montón de gente, entre ellos, algo habitual en esta fecha, la presencia de numerosos portugueses, ¡Ay Portugal, ¿por qué te quiero tanto? Que vienen siempre con una sonrisa.

Y llegó el cierre y el último festival con los utreros traídos desde El Coto Mayor de Vera, en tierras emeritenses, por los descendientes del ganadero Juan Manuel Criado, un caballero que llevó a gala su pasión por el toro fusionado por su tierra serrana y charra con la socampana. ¡Cuánto disfrutaría ayer en el palco celestial viendo cómo su primer toro daba un juego sensacional y era premiado con la vuelta en el ruedo en esa plaza mirobrigense donde él ya disfrutó de tantos éxitos!

Fue ese primer astado, de magnífico juego y justo premio, frente al que vimos a un Perera en maestro, pleno de autoridad y mando. Lo brindó al rejoneador mirobrigense José Luis Montero 'Perita' y desde que le presentó la muleta ya enseñó las cartas de su maestría con una faena sobrada de recursos, con poderío y la majestuosidad que emana de ese poso que trae la grandeza de un maestro frente un utrero excepcional, con un pitón izquierdo que era una mina y, donde Perera, que lo vio rápido, trazó una serie de naturales magnifica dentro de una dimensión colosal. Mata de estocada hasta la bola y premio gordo. Un premio a su verdad y la grandeza de su autoridad.

Borja Jiménez hizo lo mejor de su labor en el saludo con el capote, ahí ya se metió a todo el mundo en el bolsillo, al igual que en el inicio de la faena de muleta, clavadas las dos rodillas en tierra, que alcanzó el más alto techo. Fue hasta ahí, porque desde entonces después aquello comenzó a desmoronarse y el novillo también se vino abajo y lo que prometió una faena redonda quedó con la miel en los labios.

Como agua de mayo era esperado Manuel Diosleguarde por sus muchos seguidores y su fiel público de Ciudad Rodrigo. Jugaba en casa, al lado de su pueblo y en su lugar de residencia. La verdad que, con tantas ganas, en el inicio de este año tan primordial para su carrera, le tocó bailar con la más fea ante un novillo desclasado, que careció de alegría y transmisión. Lo brindó al banderillero local José Andrés Gonzalo, tercero de su cuadrilla y brillante profesional en el año de su retirada. Diosleguarde, que estaba en una de sus plazas talismán, no se guardó su entrega habitual. Aunque más frío que en otras ocasiones en la primera mistad de la faena, solventó mejor en la parte final en un arrimón que agradeció el público.

Cerró la tarde el becerrista francés Clovis Germain (ganador del Bolsín Taurino) que se enfrentó a un buen eral de Orive, la ganadería triunfadora del festejo del domingo. Aseado en el saludo de capa brindó al público una faena que comenzó de hinojos sobre la derecha en el centro del ruedo. Con aceptable concepto y airosas formas; sin embargo, jugó en su contra el ventajismo al pasarse el novillo, ya rajado al final, tan lejos que por medio entraba un camión y por tanto tener escaso eco en el tendido.

Y mientras lo despenó en medio de la alegría, la llama del Carnaval del Toro comenzó a apagarse, mientras Perera se despedía entre ovaciones y los aficionados lo observaban con admiración, porque un maestro del toreo acababa de dictar una nueva lección.

FICHA DEL FESTEJO

Ganadería: Se lidiaron tres utreros de la ganadería de Juan Manuel Criado, desiguales de presencia y juego. El mejor el primero, aunque escurrido de carnes, con mucha clase y justo premio a la vuelta al ruedo. Y un eral de Orive, con clase.

  • Miguel Ángel Perera: Estocada. Dos orejas.
  • Borja Jiménez: Estocada defectuosa. Oreja tras aviso.
  • Manuel Disoleguarde: Pinchazo y estocada. Dos orejas.
  • Clovis Germain (triunfador del Bolsín): Pinchazo, media estocada y seis descabellos.

Ambiente: Lleno en tarde entre nubes y claros, con magnífico ambiente.

UN BRINDIS POR LOS CAPAS

Un símbolo de identidad del Carnaval es la capea. La fue antaño y la es hogaño. Esa capea destino de tantos aficionados que quieren ser toreros y en ella tienen la posibilidad de demostrar su buen hacer en el arte de Cuchares. De hecho, la capea forma parte de la mejor tradición del antruejo farinato y en ella los verdaderos protagonistas son los ‘capas’, alguno de los cuales después ha roto en toreros importante, ejemplos recientes son los matadores de toros David Mora o Francisco Montero. O más lejos en el tiempo, hace casi siete décadas un muchacho de Villalpando que apodaban El Nono y años más tarde, con el nombre de Andrés Vázquez, fue figura del toreo también dejó su sello en las capeas del Carnaval.

Por eso, es muy triste, que le intenten robar su sitio y los reduzcan a algo simbólico en favor de los recortadores, hasta llegar a tener que reivindicarse con una pancarta, porque su sitio nadie debe discutírselo. La historia es la historia y la grandeza de esta Carnaval del Toro la conforman unos aspirantes a la gloria, llamados ‘capas’ que tiene su sitio preferente, por encima de los recordadores, que también tienen el suyo, pero con el respeto hacia los primeros, que han escrito durante siglos infinidad de páginas de prestigio y categoría.