Ciudad Rodrigo celebra la festividad de Santa Águeda con la tradicional entrega de la vara de mando a las mujeres y el relevo de mayordomas en la Cofradía.
Ciudad Rodrigo volvió a vestirse de tradición para celebrar la festividad de Las Águedas del Mercado, una jornada marcada por la reivindicación del papel de la mujer y el simbolismo del relevo del poder municipal a las mujeres. Como cada año, las Águedas asumieron de forma simbólica el mando de la ciudad en un ambiente festivo y reivindicativo.
En la jornada previa estaba prevista la tradicional hoguera, que tuvo que ser cancelada debido a las adversas condiciones meteorológicas para evitar riesgos. A pesar de ello, la celebración continuó y, como señaló Rosario Pérez, “no pudimos hacer la hoguera, pero nos fuimos a disfrutar de las coplas”.
Este jueves, antes de subir al Salón de Plenos para dar comienzo al acto oficial, las integrantes de la hermandad se fueron congregando en los soportales del Ayuntamiento. Durante la espera, el tamborilero José amenizó el ambiente mientras las Águedas bailaban, algunas de ellas ataviadas con el traje charro.
Posteriormente, ya en el Salón de Plenos, comenzó el acto institucional, de marcado carácter reivindicativo en defensa del papel de la mujer. El alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, agradeció la participación activa de las Águedas del Mercado en numerosas actividades tradicionales de la ciudad, como la matanza popular, destacando su implicación en la vida cultural y social del municipio.
Un año más, el regidor hizo entrega del bastón de mando a Rosario Pérez, quien lo recibió por 34º ocasión. Durante su intervención, aprovechó para realizar varias reivindicaciones, como el arreglo de la calle Cárcabas y de la carretera de Salamanca, además de animar a las nuevas generaciones a continuar con esta tradición tan bonito y evitar que se pierda. Asimismo, deseó a todos que disfruten del Carnaval del Toro.
Durante el acto se llevó a cabo también el relevo de mayordomas, pasando el cargo de las salientes, Paula y Mili, a las entrantes, Josefina y Eva. Rosario Pérez tuvo también un emotivo recuerdo para las Águedas fallecidas —Carmen la Aceitunera y Pauli—, señalando que, aunque ya no estén presentes, siempre formarán parte de la hermandad y estarían orgullosas de ver cómo continúa la tradición.
Asimismo, agradeció la colaboración del grupo Amanecer por su ayuda en la venta de papeletas, así como la labor del tamborilero José, que un año más acompañó a las Águedas en esta celebración. También mostró su agradecimiento a los representantes del Ayuntamiento, acompañantes, fotógrafos y a todas las personas que, año tras año, contribuyen a que esta tradición continúe celebrándose en Ciudad Rodrigo.
A continuación, las mayordomas salientes tomaron la palabra para animar a más mujeres a participar en los próximos años, destacando que se trata de una experiencia bonita y gratificante. En la misma línea, una de las mayordomas entrantes subrayó la cercanía y el buen trato recibido siempre por parte del Ayuntamiento, recordando que esta tradición se mantiene viva desde hace ya 34 años.
La concejala de Igualdad, Ana Castaño también intervino para reivindicar la importancia de mantener viva esta celebración, animando a todas las mujeres interesadas a inscribirse y destacando la necesidad de transmitir estas costumbres a las nuevas generaciones. Recordó, además, que un familiar suyo también formó parte de esta hermandad.
Durante el acto, como es habitual, el alcalde Marcos Iglesias y el teniente de alcalde Ramón Sastre fueron ataviados simbólicamente como mujeres, un momento muy gracioso y que culminó con el canto de una canción reivindicativa por parte de Rosario Pérez, muy aplaudida por los asistentes.
Tras el acto institucional, las Águedas se trasladaron a la iglesia de Santa Marina, donde se celebró una misa en honor a Santa Águeda. La posterior procesión tuvo que ser suspendida debido al mal tiempo. La jornada concluyó con una cena de hermandad, poniendo el broche final a un día de celebración, convivencia y tradición.