La iniciativa, impulsada en colaboración con la Junta de Castilla y León, busca garantizar la atención educativa de niños de 0 a 3 años en el entorno rural. El proyecto contempla diferentes modalidades de jornada y prioriza la contratación de colectivos vulnerables.
La Diputación de Salamanca extenderá la cobertura del programa "Crecemos" a un total de 44 localidades salmantinas. El objetivo principal de esta medida es ofrecer recursos que permitan compatibilizar la vida personal, familiar y laboral de los residentes en el medio rural, proporcionando servicios de atención infantil adaptados a las necesidades laborales de las familias.
Este proyecto, que se desarrolla conjuntamente entre la Diputación de Salamanca y la Junta de Castilla y León desde el año 2004, se ha consolidado como una herramienta fundamental para la equidad territorial. La iniciativa busca compensar las desigualdades de partida en los municipios de menor tamaño y prevenir situaciones de exclusión social mediante la oferta de centros educativos para menores de 0 a 3 años.
El programa se estructurará en tres modalidades diferentes según la duración de la jornada, adaptándose a la demanda y posibilidades de cada ayuntamiento. La financiación aportada por la Diputación variará en función de estas categorías:
Estas subvenciones permitirán a las localidades beneficiarias cubrir los gastos de funcionamiento de los inmuebles, así como la adquisición de materiales didácticos y de oficina necesarios para el desarrollo de la actividad educativa.
Uno de los pilares del programa "Crecemos" es el fomento del empleo local con perspectiva social. Los ayuntamientos seleccionados deberán priorizar la contratación de determinados perfiles para cubrir los puestos de trabajo generados. Se dará preferencia a víctimas de violencia de género, mujeres en situación de desempleo de larga duración, mayores de 45 años y personas jóvenes.
En cuanto a la cualificación profesional, el personal contratado deberá estar en posesión de titulaciones específicas que garanticen la calidad del servicio. Se requiere el título de Maestro en Educación Infantil, el de Técnico Superior en Educación Infantil o sus equivalentes académicos.
Los ayuntamientos se comprometen a ofertar un máximo de 15 plazas en cada uno de los centros donde se active el programa. Esta limitación busca asegurar una atención personalizada y adecuada a los menores.
No obstante, la normativa contempla una flexibilidad específica para el verano. Aquellos centros que no cubran el cupo máximo de 15 plazas podrán admitir a niños de entre 3 y 6 años durante las vacaciones escolares. Para acogerse a esta excepción, será requisito indispensable que el centro permanezca abierto y que los menores estén debidamente empadronados en Castilla y León.