El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo nombró mirobrigense ilustre al Bolsín Taurino en su 70 aniversario mientras que este entregó al ex torero Julián López "El Juli" un premio por su labor en defensa a la tauromaquia
Ciudad Rodrigo vivió este sábado una velada de honda significación taurina y cultural, articulada en dos escenarios distintos y unida por un mismo hilo emocional: la defensa y celebración de la Tauromaquia como patrimonio vivo.
La jornada comenzó en la Plaza del Hotel Conde Rodrigo, donde se celebró la quinta tienta clasificatoria del Bolsín Taurino. Doce aspirantes a torero —entre ellos, tres salmantinos— se midieron en una tarde marcada por la expectación y el rigor, fiel al espíritu formativo y selectivo que ha convertido al Bolsín en una referencia indiscutible dentro del mundo taurino.
Ya entrada la noche, el protagonismo se trasladó al Teatro Nuevo Fernando Arrabal, que acogió el acto institucional más relevante de la jornada. El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo otorgó al Bolsín Taurino mirobrigense el título de mirobrigense Ilustre, coincidiendo con el 70 aniversario de su fundación y en reconocimiento a una trayectoria que ha llevado el nombre de la ciudad más allá de sus fronteras. El alcalde, Marcos Iglesias, fue el encargado de entregar el galardón a los miembros del Bolsín, que subieron conjuntamente al escenario en un gesto cargado de simbolismo colectivo.
Este reconocimiento estaba inicialmente previsto para el pasado 20 de enero, festividad de San Sebastián, pero hubo de aplazarse debido al luto oficial decretado en todo el país tras el accidente ferroviario de Córdoba.
Acto seguido, el propio Bolsín Taurino quiso corresponder con un reconocimiento al torero retirado Julián López “El Juli”, por su sostenida y activa labor en defensa de la Tauromaquia. No solo por su dilatada carrera profesional, sino también por su implicación en la formación de nuevos valores desde la escuela taurina que dirige en Arganda del Rey, su cercanía con los jóvenes aspirantes y su vertiente solidaria, reflejada en aportaciones económicas a ONGs de Latinoamérica dedicadas a proyectos de alfabetización, agricultura social, apoyo a niños con cáncer y la organización de numerosas corridas benéficas en favor de los más desfavorecidos.
Por motivos personales completamente justificados, “El Juli” no pudo asistir al acto, recogiendo el galardón en su nombre su padre, Julián López, quien fuera triunfador del Bolsín Taurino de Ciudad Rodrigo en el año 1970, cerrando así un elocuente círculo generacional.
La noche concluyó con una nota musical de gran riqueza estética y emocional gracias a la actuación de Charros y Gitanos, proyecto dirigido por José Ramón Cid Cebrián, que cautivó al público con una puesta en escena sobria y profundamente evocadora. Fruto de una minuciosa investigación etnográfica basada en la tradición oral salmantina, el proyecto propone un diálogo entre la música charra y la flamenca, entre la gaita y el tamboril y la guitarra, entre los ritmos y bailes del campo charro y la expresividad gitana. Una fusión respetuosa y sugerente que puso el broche de oro a una noche en la que tradición, reconocimiento y cultura caminaron de la mano.
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