Internista en el Hospital Universitario de Salamanca, transmitió tranquilidad e información en las redes sociales; hoy, cinco años después del inicio del Estado de Alarma, repasa aquellos días, lo positivo y negativo de la pandemia y la actualidad del virus
Desde los primeros días de la pandemia del Covid-19, durante el confinamiento y en todo lo que vino después, el médico internista del Hospital Universitario de Salamanca Miguel Marcos, en primera línea en la lucha contra el virus, transmitía tranquilidad, claridad e información a la población desde las redes sociales. Sus hilos de Twitter (ahora X) ponían algo de luz y paliaban la confusión sobre lo que se estaba viviendo; se hicieron ‘virales’, convirtiéndose en un referente a nivel nacional y también internacional.
Hoy, cinco años después del inicio del Estado de Alarma, Miguel Marcos, que también es investigador del Ibsal y profesor titular de la Universidad de Salamanca, habla sobre la situación que se vivía entonces, la actualidad del virus, sus tuits virales y los aspectos positivos y negativos de la pandemia y las medidas que se tomaron.
Se cumplen 5 años del inicio del confinamiento por la Covid, ¿Cómo recuerda esos días? ¿Cómo se vivían en el Hospital de Salamanca?
Recuerdo claramente esos días. La declaración del estado de alarma coincidió con el inicio de la primera ola en Salamanca y supuso un cambio radical en nuestro trabajo y en nuestra vida diaria. Vivíamos con mucha intensidad, con mucha incertidumbre y con una gran angustia por la enorme gravedad de la enfermedad y el sufrimiento de los pacientes que atendíamos y de sus familiares. No podremos olvidar nunca la gran cantidad de enfermos graves y, sobre todo, el elevado número de fallecidos. A la vez, se demostró el profundo compromiso profesional y la capacidad de respuesta de nuestro hospital, pese a desconocer tantos aspectos de la enfermedad. Quiero destacar el trabajo en equipo y la colaboración multidisciplinar entre diferentes servicios y diferentes unidades del hospital y atención primaria. Todo el mundo tuvo un papel importante, y no solo el personal que atendía a los pacientes en primera línea, sino que todo el hospital se movilizó, desde el laboratorio hasta la unidad de esterilización pasando por la farmacia o informática del hospital, por mencionar algunos ejemplos. A pesar del miedo y la presión, pudimos crear entre todos un ambiente de solidaridad, compromiso y trabajo en equipo, que fue un rayo de luz en esos momentos de oscuridad.
La sociedad en general se encontraba algo confusa y desinformada, ¿cree que con sus tuits y su actividad en redes contribuyó a paliar esa situación y a aclarar a la población lo que estaba ocurriendo?
Mi objetivo siempre fue transmitir información rigurosa sobre el virus y la pandemia, así como ofrecer una visión cercana a la realidad que estábamos viviendo en el hospital. En un contexto en el que abundaba la desinformación, los rumores y las noticias contradictorias, además de franca desinformación, espero que mis mensajes pudieran servir de punto de apoyo para seguir la evolución de la pandemia
¿Qué le impulsó a hablar sobre el virus en las redes sociales?
Lo que me impulsó fue la necesidad de brindar información veraz en medio de la crisis. También quería transmitir la gravedad de la pandemia y recordar que había personas detrás de los números de enfermos y fallecidos. La gente me preguntaba por muchos aspectos de la enfermedad y yo ya contaba con experiencia en la divulgación de temas de salud en redes sociales, por lo que de forma espontánea fui divulgando información desde la primera línea. Sentí la responsabilidad de compartir no solo nuestra realidad del día a día, sino también mensajes de salud para poder entender la situación, evitando caer en sensacionalismos o polémicas innecesarias. También quiero mencionar que si pude transmitir información fue gracias al trabajo de todos mis compañeros. Lo que hicimos en el Hospital de Salamanca, muy parecido a lo que se hizo en el resto de centros sanitarios, fue un trabajo en equipo.
¿Cómo llegó a convertirse en un referente en toda España y también fuera?
Tras el primer hilo que escribí, antes de la declaración del Estado de Alarma, comencé a recibir llamadas de los medios de comunicación y fui el primer sorprendido con la ‘viralización’ de mis hilos y mensajes en redes sociales. Lamentablemente, no pude atender todas las peticiones, no solo debido al enorme volumen de trabajo que teníamos, sino también a motivos familiares. Como anécdota, recuerdo que bien entrada la pandemia un tuit se viralizó en Argentina en plenas Navidades y tuve que declinar los múltiples ofrecimientos para participar a distancia en varias entrevistas, como también tuve que hacer con varias invitaciones a participar en programas en Madrid. En todo caso, quiero agradecer el interés de los periodistas en la información que difundía, así como la posibilidad que tuve de transmitir información por diferentes canales, incluyendo la televisión. Mi experiencia con los medios de comunicación durante la pandemia fue muy positiva.
¿Le siguen pidiendo opinión sobre este y otros virus?
Siempre he pensado que hay que hablar de lo que se sabe. En ese momento estaba en primera línea de la pandemia Covid-19 y me mantenía muy actualizado sobre todos los aspectos de la enfermedad, por lo que podía ofrecer información con cierto rigor y confianza. Ahora mismo estoy centrado en mi ámbito asistencial e investigador dentro de la Medicina Interna (consumo de alcohol, metabolismo y enfermedades autoinmunes), pero no en las enfermedades infecciosas.
Sobre las medidas que se tomaron en la pandemia, ¿considera que el confinamiento fue acertado?
La reducción de las interacciones sociales es, sin ninguna duda, una medida muy eficaz para reducir la expansión de cualquier enfermedad infecto-contagiosa. El Estado de Alarma de marzo de 2020 permitió disminuir la velocidad de contagio y evitar el colapso inmediato del sistema sanitario. En esta línea, la tercera ola que sufrimos en enero de 2021 tuvo su origen indudable en el incremento de reuniones sociales en Navidades. Pero no podemos olvidar que una medida tan drástica como el confinamiento tiene también efectos negativos y que ciertos aspectos concretos del mismo podían no estar basados claramente en la evidencia y eran medidas de corte político o que facilitaban la gestión. Creo que a nadie se le escapa que llevar una mascarilla en el campo o en la playa si no había nadie alrededor no tenía ningún efecto sobre el virus pero, a la vez, dejar la aplicación de las medidas al libre albedrío hubiera sido un desastre.
¿Qué otras medidas o aspectos considera positivos?
Entre las medidas positivas, destaco el uso generalizado de mascarillas, que se convirtió en un pilar para la prevención de contagios en entornos hospitalarios y públicos. Asimismo, la rápida implementación de pruebas diagnósticas, como la PCR o el test de antígenos, permitió identificar y aislar casos de manera eficaz. La estrecha colaboración entre los distintos departamentos del Hospital facilitó una respuesta coordinada ante la crisis. Por otro lado, el desarrollo y la aplicación de las vacunas de ARN mensajero supusieron un hito científico decisivo para controlar la pandemia.
¿Y lo negativo?
En el lado negativo, cabe señalar la desinformación sobre la pandemia, muchas veces interesada, y la confusión generada por mensajes contradictorios. Algunas decisiones, aunque bien intencionadas, resultaron ser excesivas o poco ajustadas a la evidencia científica, lo que generó efectos negativos y desconfianza de la población. Además, la falta de coordinación global inicial en la respuesta a la pandemia y el desconocimiento complicó la respuesta en las primeras etapas de la crisis.
¿Cuál es la situación actual del Covid en el Hospital?
En la actualidad, la infección por Covid-19 es capaz de producir infecciones respiratorias graves en enfermos frágiles o inmunodeprimidos así como descompensaciones de patologías crónicas, como ocurre con otros virus respiratorios. Pero la presión asistencial y el pronóstico de la enfermedad ha mejorado radicalmente gracias a la inmunidad de la población por las vacunas y por las infecciones previas, así como por la experiencia acumulada en el tratamiento de la enfermedad. En todo caso, nuestro Hospital mantiene una vigilancia activa del Covid-19 mediante protocolos actualizados y medidas que se adaptan a la evolución de la situación a partir de un trabajo multidisciplinar. Estamos preparados para garantizar la continuidad y calidad de la atención a nuestros pacientes en esta y en otras enfermedades.
¿Cree que volveremos a vivir una ola de este u otros virus? ¿Estamos más preparados para afrontar esa situación?
Siempre existe la posibilidad de que aparezcan nuevos virus que provoquen pandemias, aunque afortunadamente la probabilidad es baja. La anterior pandemia fue la gripe de 1918 así que espero no tener que vivir otra situación parecida. En todo caso, la experiencia de la pandemia ha dejado lecciones valiosas que pueden favorecer nuestra capacidad de respuesta ante nuevas epidemias, aunque si nos encontramos de nuevo con un elevado número de enfermos por un virus desconocido será inevitable que el sistema sanitario acuse el impacto.