Dos de los astados de Torrealba cogieron a dos recortadores y un maletilla
La buena dinámica que traía el Carnaval del Toro 2025 en lo que al trabajo en la Enfermería de la Plaza se refiere (había sido más bien escaso) se rompió por completo durante la capea de la mañana del Martes con los toros de Torrealba, ya que dejaron tres corneados en un espacio de apenas 30 minutos, que llenaron literalmente la enfermería, siendo necesario retrasar el desencierro.
Tras un primer toro que dio mucho juego a recortadores y maletillas, sin ninguna incidencia, la dramática secuencia de cogidas comenzó nada más salir a la arena el segundo astado. La cuestión es que la Asociación Carnavaldeltoro.es entregó al maletilla José Luis Gordillo entre el primer y el segundo toro la Distinción Conrado Abad, por su labor durante estos Carnavales en la Plaza, queriendo celebrarlo el maletilla recibiendo al segundo toro a puerta gayola con un capote.
El primer pase lo dio sin problemas, pero en el segundo se vio apurado, echando a correr, momento en que se acercaron a auxiliarle varias personas, enganchando en esos momentos el toro a otro maletilla, que curiosamente fue el ganador de la Distinción Conrado Abad en su 1ª edición, Jerónimo Sandoval, a quién levantó y golpeó contra las barreras y un burladero, soltándole inmediatamente.
Jerónimo Sandoval, de 44 años, fue llevado hasta la Enfermería, donde le fue detectada una cornada en el glúteo izquierdo de dos trayectorias, una ascendente de 20 centímetros y otra hacia línea media de 15 centímetros, sin afectación nerviosa ni muscular, no teniendo una hemorragia importante, todo ello según el parte médico facilitado por el doctor Enrique Crespo. Asimismo, presentaba aplastamiento en el brazo derecho con erosiones amplias, pero sin aparente lesión ósea ni articular, y una erosión en el scalp sin hemorragia.
Apenas 4 minutos después, el mismo segundo toro de la mañana enganchó con su pitón izquierdo a un recortador cuando estaba en plena tarea, levantándolo por los aires. En el momento de caer al suelo, el toro fue a por él, enganchándole en este caso únicamente por la sudadera durante unos angustiosos segundos hasta que por fin logró liberarse.
En este caso, el recortador fue por su propio pie hasta la Enfermería, donde se le descubrió una herida por asta de toro en el 1/3 medio de la cara anterior del muslo izquierdo con trayectoria ascendente de unos 25 centímetros que provocó lesiones en el recto anterior y crural, además de contundir el fémur y arrancar colaterales venosas.
La tercera cogida llegó en el 3º toro, a uno de los recortadores más famosos, Moha, que incluso este año pertenece al equipo de pastores del Carnaval, luciendo uno de los chalecos acreditativos de ello. El caso es que Moha estaba haciéndole al toro uno de sus habituales apurados rodeos a los astados cuando se resbaló ligeramente, con la mala suerte de que el toro le enganchó por la parte trasera del pantalón, llevándolo contra las barreras, donde le dio una importante paliza hasta que al caer le soltó.
Moha tuvo que ser llevado en brazos hasta la enfermería, presentando una herida por asta de toro de unos 12 centímetros en la región poplítea (en la parte posterior de la rodilla), con trayectoria ascendente de unos 12 centímetros y una trayectoria descendente de unos 15 centímetros con desgarro del semitendinoso, semibembranoso y gemelo interno.
Los tres cogidos fueron operados en la Enfermería de la Plaza de Toros, de la que salieron con pronóstico grave rumbo al Hospital de Salamanca.