El panorama mejoró en el tramo final de la tarde, lo que permitió por ejemplo disfrutar del recinto ferial
A diferencia de lo que ocurrió el Domingo, cuando el tramo horario para el que no se anunciaba lluvia, llovió, y viceversa, el Lunes de Carnaval sí ‘respetó’ las previsiones meteorológicas que se anunciaban para el mismo, cayendo agua de forma ‘continua’ durante buena parte de la jornada, aproximadamente de 10.30 a 18.00 horas.
En ese momento, el cielo dio un respiro, y aunque cayó alguna gota aislada, no volvió a llover como tal en las cuatro horas siguientes (a partir de las 22.00 horas sí cayó un notable chaparrón), lo que permitió un amplio tiempo de disfrute en la calle, ya que además a lo largo de todo el Lunes no hizo frío.
La consecuencia más directa de esas horas de lluvia fue que hubo que pasar la mayor parte del Lunes de Carnaval a cubierto, tanto en establecimientos de hostelería y locales de peñas, como en los espacios públicos que tienen cubierta, especialmente los soportales de la Plazuela del Buen Alcalde, la calle Cardenal Pacheco o la Plazuela Cristóbal de Castillejo.
En esos últimos estaban a la hora de comer los miembros del grupo The Follaje’s Farinotas, que habían tenido que proteger sus disfraces con ‘chubasqueros’ para evitar que se estropeasen. Por su parte, los miembros del grupo De Venecia al Carnaval del Toro estaban a cubierto en los soportales de la Plazuela del Buen Alcalde, con su propio carrito de comida en el que iban preparando montaditos.
Como novedad, los establecimientos de hostelería que cuentan con caseta-bar en la parte sur de la Plaza Mayor desplegaron las sombrillas de sus terrazas veraniegas, para que hubiera más espacio para poder tomar algo a cubierto en las horas centrales del día. Esa lluvia también le complicó la vida a las charangas, optando por ejemplo Manliao por tocar durante un buen rato en los soportales de la Plazuela del Buen Alcalde.
Como decíamos más arriba, el cielo dio un respiro completo a partir de las 18.00 horas, un rato antes del final de la novillada con picadores, cuyos protagonistas fueron muy aplaudidos por aquellos que estaban en la calle Julián Sánchez esperando el desfile de carrozas (o en este caso, carroza en singular).
El cese de la lluvia permitió obviamente disfrutar más cómodamente de la tarde en la calle, especialmente del recinto ferial, que registró hasta la hora de cenar un amplio movimiento de niños, jóvenes y familias (especialmente tras la conclusión del desencierro, que salió muy tarde, a las 20.07 horas, pero apenas duró 3-4 minutos).
En la galería de imágenes que incluye esta información se recoge la concurrida cita de la tarde del Lunes de los Coloquios Taurinos que tienen lugar cada tarde en el Casino Mirobrigense bajo la dirección de David Casas.