Un joven llegó a ser volteado por uno de los astados, por fortuna sin cornearle
Al ser el encierro bastante rápido, la capea de la mañana del Lunes de Carnaval arrancó más pronto de lo habitual, a las 11.30 horas, estando protagonizada por cuatro astados, tres de los Herederos de Juan José Cano participantes en el citado encierro, y el toro de Victorino Martín con el que ha contado el Carnaval del Toro 2025 gracias a la plataforma Toros en España Play.
En conjunto, esta capea fue muy entretenida, dando oportunidades tanto a recortadores como a maletillas. En lo que respecta al primer astado, el negro de los Herederos de Juan José Cano, permitió un poco más la interacción de los maletillas, a los que fue dando pequeños sustillos, pero sin pasar a mayores.
A continuación, uno de los colorados de esta ganadería dio también juego a recortadores y maletillas (con algún sustillo también para éstos), viviéndose al final de su estancia en el ágora un momento de gran tensión, cuando dio una arrancada hacia los maletillas y corredores que estaban ‘tranquilamente’ sobre la arena, resbalándose al intentar escapar uno de los corredores, al cual se dirigió enseguida el toro, pero el maletilla Jerónimo Sandoval logró despistarlo con su muleta.
Con el tercer otro, otro de los colorados, se lucieron algo más los recortadores, produciéndose dos sustos. Para empezar, el toro alcanzó a uno de los corredores que estaba subido a las tablas, pero por fortuna solo le rompió el pantalón. Casi a continuación, con mucha más tensión, otro corredor que se disponía a recortar al toro se resbaló cuando iba a hacerlo. Instintivamente, el corredor se fue a levantar, arrollándole de lleno el astado, que lo levantó, con la fortuna de que fue justo entre los cuernos, por lo que, a pesar de darle una notable voltereta, no sufrió cornada (en todo caso se acercó a la enfermería para ser examinado).
La capea se cerró con el toro más popular de este Carnaval, Murallón, de Victorino Martín, al que se midieron únicamente recortadores, que interactuaron bastante con él, siendo saltado hasta en 4 ocasiones. Por cierto, que coincidiendo con la estancia de Murallón en la Plaza, el agua empezó a arreciar con mayor intensidad.
El toro de Victorino Martín se intentó recoger en toriles, para lo cual salieron los bueyes (solo lo habían hecho con el primero de los toros de los Herederos de Juan José Cano). Después de varios minutos, cuando parecía que ya se iba a quedar sobre la arena de la Plaza para salir el desencierro, acabó entrando él solo en los toriles, para dar por finalizada la capea sin ningún toro de repetición.