Los encargados de hacer sonar por primera vez la campana fueron los hermanos Jesús Ángel y José Luis Paniagua, y Ángel y Miguel González
Lo tarde que cae este año el Carnaval del Toro en el calendario ha hecho que Ciudad Rodrigo tenga aún más ganas si cabe de su llegada, según se pudo comprobar en el multitudinario Campanazo de apertura que se vivió en la tarde del Viernes, con el coso taurino y los tablaos totalmente abarrotados, teniendo que seguir bastantes personas el evento desde calles aledañas al ágora.
El punto de partida del Campanazo, promovido por la Asociación Cultural Carnavaldeltoro.es, fue el tradicional reparto de pañuelos farinatos en el Registro. Pese a que este año se habían preparado 900 más que el año pasado, para un total de 9.000, los pañuelos un año más ‘volaron’, algo comprensible viendo lo abarrotado que estaba el Registro desde unos cuantos minutos antes de la hora marcada para empezar a entregarlos.
Aunque se habían establecido dos horarios de reparto (a las 17.10 horas para personas con movilidad reducida o acompañadas de menores y a las 17.20 horas para el público en general) el gentío que había hizo que el reparto comenzase a las 17.00 horas, y para todos los que estaban por allí, algunos de los cuales literalmente corrieron a coger sitio a la Plaza Mayor.
Poco a poco, la marea humana fue avanzando por la calle Madrid, subiendo en un momento dado los miembros de las charangas que se habían concentrado en los Pinos, que alcanzaron la Plaza con un importante número de jóvenes a su alrededor. La marea humana hizo que, como en años anteriores, en un momento dado la Policía Local impidiese seguir hacia la Plaza por la calle Madrid, debiendo desviarse como muy tarde por las Cuatro Calles o la calle Cadimus.
Con la Plaza totalmente abarrotada, el Campanazo tuvo en su parte inicial un aplauso de recuerdo para Conrado (la speaker, Rebeca Jerez, dijo que “está en nuestros corazones”), antes de que empezase a botar la Plaza, de que se mostrasen los pañuelos farinatos, y de que tuviesen un momento especial de protagonismo las charangas.
El momento culmen fue el primer Campanazo en sí, que corrió a cargo de los hermanos Jesús Ángel y José Luis Paniagua, y Ángel y Miguel González, como receptores del galardón del Reloj Suelto que entrega cada año la Asociación Carnavaldeltoro.es. Entre los motivos para entregárselo se encuentra que todos los años son los encargados de lanzar el confeti durante el Campanazo.
Este año, otras personas les relevaron en esa función en los puntos habituales, como a pie de Plaza (dentro de la zona reservada para los músicos de las charangas), pero a cambio lo lanzaron de forma novedosa desde lo alto de la Casa Consistorial, mientras eran soltados un enorme volumen de globos farinatos para simbolizar el estallido festivo de Ciudad Rodrigo.