El de Conde de Foxá no ha estado operativo mientras que el del Pabellón Eladio Jiménez sigue con su 'vida propia'
Coincidiendo casualmente con el nuevo pase en La 1 de Televisión Española de la película Que baje Dios y lo vea, en cuyo rodaje se estrenó (situándolo en el foso de la Rúa del Sol) el actual marcador electrónico del Pabellón Eladio Jiménez, el fin de semana deportivo recién finalizado (aunque este martes se recuperarán dos partidos) ha sido bastante complicado en los dos pabellones mirobrigenses, por culpa de los marcadores electrónicos.
En lo que respecta al marcador del Pabellón de Conde de Foxá, directamente no se ha podido contar con él en todo el fin de semana por una avería, que desde el III Columnas achacan a la 'desconexión' de algún cable en el propio marcador (ya que la consola sí funcionaba).
De este modo, los partidos jugados en Conde de Foxá no han contado con marcador para que el público (e incluso los propios jugadores) pudieran ir siguiendo el resultado y el tiempo que quedaba, que se ha controlado desde la mesa arbitral. La falta de marcador provocó incluso que el III Senior tuviese que trasladar su partido de este domingo al Pabellón Eladio Jiménez, al ser obligatorio en su categoría, 3ª División, el contar con un marcador operativo.
Ese traslado al Pabellón Eladio Jiménez tampoco fue plenamente satisfactorio, ya que el marcador del recinto volvió a dar guerra una vez más, sonando por ejemplo su bocina de vez en cuando, sin que nadie tocase nada en su consola, a lo largo del 2º período (miembros del III Columnas apuntan que ‘lo suele hacer’ en las segundas partes). Asimismo, en un momento dado, no se pudieron seguir sumando faltas a la cuenta del equipo visitante, acordándose poner los contadores de faltas del marcador a 0 (como se puede ver en la imagen) para evitar confusiones, pasando a ser controladas únicamente desde la mesa.