Todos los que estaban en la cola en el momento de abrir la taquilla pudieron conseguir las que quisieron
Pese al notable incremento del precio de las entradas que se produce este año, debido a la nueva concepción del evento con el sello de calidad del O.C. de la Rúa del Sol (para evitar entre otras cosas los problemas que hubo el año pasado), el baile de disfraces para adultos vuelve a ser una de las citas más esperadas del Carnaval del Toro 2025, como se pudo comprobar en la jornada del sábado, cuando se pusieron a la venta las entradas para el mismo.
La hora fijada para la apertura de la taquilla eran las 16.00 horas, pero algunas personas no quisieron correr ni el más mínimo riesgo de quedarse sin entradas, de tal modo que, aprovechando además que la meteorología en la jornada sabatina era ‘aceptable’ en Ciudad Rodrigo (obviamente las primeras horas fueron frías, pero la situación fue mejorando), se presentaron a las puertas del Teatro Nuevo Fernando Arrabal siete horas antes, es decir, a las 9 de la mañana, con sillas incluidas para hacer más llevadera la espera.
A lo largo de la mañana, se fueron animando más personas, de tal modo que a las 13.00 horas ya había medio centenar de personas a las puertas del Teatro (hay que apuntar que hubo personas que se turnaron a la hora de ocupar un único puesto en la cola, para que no estuviera una misma persona tanto tiempo). Aunque la cola siguió creciendo, no lo hizo de forma exponencial como podía esperarse, de tal modo que a la hora fijada para la apertura, las 16.00 horas, ‘sólo’ había en la misma 120-130 personas.
Como en años anteriores, cada persona podía comprar un máximo de 10 entradas para el baile de disfraces de adultos (también se pusieron a la venta las que necesitan los adultos para entrar al baile de disfraces infantil). Aunque muchas personas volvieron a llevarse el máximo posible, para posteriormente repartirlas entre familiares y amigos, no todo el mundo lo hizo, lo que posibilitó que todos los que estaban a la cola a las 16.00 horas pudieron comprar todas las entradas que quisieron (salieron a la venta 1.200).
Hay que apuntar que algunas personas que estaban en la cola mostraron su malestar por la hora escogida para el inicio de la venta (se hizo así para facilitar que pudiera asistir cualquier persona sin problemas laborales) al ser justo posterior a la hora de la comida, lo que hizo que la gran mayoría de los que estaban allí ‘se quedasen sin comer’, aunque como decimos en algunos casos hubo relevos, a otros les acercaron bocadillos u otras viandas, y otros encargaron pizzas que les llevaron hasta allí mismo.
De hecho, desde la propia organización del baile, el O.C. de la Rúa del Sol, también fueron repartiendo entre los que estaban en la cola dulces a primera hora de la mañana y posteriormente gominolas, para hacer más llevadera la espera de hasta 7 horas, que aún es más meritoria teniendo en cuenta que el estar el primero en la cola no da ‘privilegios’ respecto al resto (por ejemplo, en torno a la presentación de las coplas de la Rondalla, los primeros de la cola pueden elegir entre acudir a la 1ª o a la 2ª sesión).