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Valhelhas tiene un agua cristalina y fresca y es una de las mejores playas del interior portugués
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EN LA SERRA DA ESTRELA (PORTUGAL)

Valhelhas tiene un agua cristalina y fresca y es una de las mejores playas del interior portugués

Actualizado 09/08/2023 09:01
Raquel Martín-Garay

A 20 km de Guarda, en plena Serra da Estrela, está galardonada con Bandera Azul y Bandera Playa Accesible, disponiendo de camping

Una de las mejores playas interiores de Portugal, que tenemos cerca de Salamanca, es la playa fluvial de Valhelhas, en el concejo de Guarda. Un lugar excelente para bañarse, pasar el día o acampar.

Aprovechando el curso del río Zêzere, que nace a pocos kilómetros de Valhelhas, este agua es cristalina, fría y mansa. El recinto está muy bien cuidado, a una y otra orilla hay sendas zonas de un césped fresco y limpio, aunque no sean muy amplias, con diez sombrillas de paja, cuatro en la margen izquierda, seis en la derecha. Una larga rampa que se introduce en el agua permite el baño a personas con movilidad reducida, estando disponible una silla anfibia y servicio de apoyo al baño. Todo el recinto es accesible.

Por estas y otras cualidades, la playa fluvial de Valhelhas exhibe el distintivo de “playa accesible” y ha recibido por decimoquinto año consecutivo Bandera Azul.

Además de la rampa, en la orilla contraria varias escalinatas de piedra permiten acceder al lecho del río. El contraste entre la temperatura exterior e interior es grande. Estas aguas refrescan de inmediato, lo que es una aliciente, incluso en plena Serra da Estrela, donde nos encontramos. Aquí las noches son frescas, pero durante el día el sol aprieta.

La transparencia de las aguas del Zêzere nos permite ver algunos peces de diverso tamaño. La playa cuenta con baños y con un bar-restaurante, donde elegir entre alguno de los platos del menú. Como en todos los chiringuitos de playa del interior fronterizo, encontramos entre la oferta los habituales ensalada de oreja, caracoles y mollejas.

En el entorno hay un gran espacio para pícnics, con 22 parillas y muchos merenderos bajo los árboles. Alisos, fresnos y chopos componen la mayor parte de esta abundante arboleda a pie de río.

Hay socorrista, permaneciendo la vigilancia y el mantenimiento de los equipamientos hasta el 31 de agosto.

En el césped no está permitido jugar a la pelota o clavar sombrillas, pero hay un campo de juegos cerca del parking.

La entrada a la playa es gratuita, pero se paga por el vehículo. El estacionamiento cuesta tres euros para turismos, dos euros para motocicletas y cuatro para furgonetas más grandes. La entrada de bicicletas es gratuita.

La playa fluvial de Valhelhas cuenta con un camping contiguo, al que se accede continuando por la carretera hasta el final del pueblo.

Siguiendo el curso del río, es observable la huella que dejó en un monte cercano el desafortunado incendio que el año pasado afectó a gran parte de la Serra da Estrela, mezclándose con los retoños que ya asoman con fuerza. En la misma dirección, hay unas compuertas, tras las cuales un plano de agua hace las veces de piscina para los niños más pequeños.

Desde fuera, el espejo de agua engaña, no parece tan profundo, pero casi en cualquier parte del río el agua cubre hasta el cuello de un adulto de estatura media, algo notable dada la altura del verano en que ya nos encontramos.

Situada unos 20 km al oeste de la ciudad de Guarda, podemos llegar hasta aquí a través de la capital, cogiendo la carretera EN18-1 en dirección Manteigas, Valhelhas. Otra opción es seguir por la A23 hasta la salida 33, dirección Belmonte, Serra da Estrela. Sin embargo, con esta segunda alternativa nos perderemos descubrir el paisaje de la Estrela en esta vertiente oriental, atravesando el pueblo de Vale da Estrela, ascendiendo hasta la cumbre donde ya sólo hay roca y generadores eólicos, para comenzar el descenso hacia Valhelhas, con bonitas vistas del conjunto del valle.

La carretera EN18-1 nos deja directamente en Valhelhas, un pueblo de unos 350 habitantes, que mantiene algunas casas con arquitectura típica beiroa, en piedra rojiza y rollos de río, con porche en alto. Antes de seguir el indicador hacia la playa, encontramos una pequeña plaza con el pelourinho, la iglesia, una fuente ornamental y un restaurante. También hay tienda en la localidad. La sensación de estar en la sierra es evidente, y sorprende que nos hallemos a sólo 521 metros de altitud, menos de la mitad que la ciudad de Guarda.

Si continuamos la carretera y atravesamos el pueblo, llegaremos a Vale de Amoreira, Sameiro y Manteigas, atractivas localidades serranas, y podremos emprender el ascenso hasta el nacimiento del Zêzere, en el paraje denominado “Cântaro Magro”, a 1.900 metros de altitud. Desde aquí el río emprende un recorrido de 200 km hasta su desembocadura en el Tajo, a la altura de Constância, en el centro del país.

El particular hábitat que origina este curso de agua, con meandros famosos y tres embalses, motivó la creación de la Gran Ruta del Zêzere, que puede realizarse por el río o por senderos recorridos a pie o en bicicleta. La ruta pasa por la playa de Valhelhas.

Desde el interior hasta el litoral, Portugal cuenta con cerca de 250 playas fluviales, algunas enclavadas en verdaderos tesoros naturales. Los ríos y arroyos que nacen en las cumbres de la Estrela, dejan varias de ellas en las comarcas fronterizas vecinas.

De Salamanca capital a Valhelhas hay unos 180 km pasando por la ciudad de Guarda. En el concejo, hay otra playa con Bandera Azul y Bandera Playa Accesible, Aldeia Viçosa.