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El emblemático Encuentro logra por fin desarrollarse con normalidad cinco años después
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CIUDAD RODRIGO | VIERNES SANTO

El emblemático Encuentro logra por fin desarrollarse con normalidad cinco años después

SOCIEDAD
Actualizado 15/04/2022 16:01
David Rodriguez

Como es habitual, el paso de Jesús Nazareno salió de San Agustín y La Dolorosa de la Catedral

La mañana del Viernes Santo es sinónimo en Ciudad Rodrigo de la emblemática procesión del Santo Encuentro de la Cofradía de Jesús Nazareno, que en este 2022 se ha conseguido desarrollar con normalidad por primera vez desde el 2017: en el año 2018, se aceleró por el temor a la lluvia, además de modificar su recorrido por las obras de la calle Madrid; en el año 2019, un chaparrón inesperado en la Plaza Mayor provocó un abrupto final; mientras que en 2020 y 2021 obviamente la pandemia impidió llevarla a cabo.

De este modo, cinco largos años después, la Cofradía de Jesús Nazareno ha podido completar este año el desfile tal y como tienen establecido, y al ritmo que quisieron, siendo el único inconveniente de la procesión (que acabó durando dos horas) que el calor fue poco a poco creciendo, con lo que ello supone para todos aquellos que portan túnica. En el caso del numerosísimo público congregado para verla, lo tuvieron más fácil, buscando alguna que otra sombra o quedándose en manga corta.

Como es habitual, el paso de Jesús Nazareno se puso en marcha en el templo donde se encuentra de forma permanente, la Iglesia de San Agustín, a cuyas puertas se le colocó la cruz, descendiéndolo al suelo. Escoltado por los romanos, y con la compañía musical de la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía de Jesús Nazareno (que en la tarde-noche del Jueves Santo estuvieron tocando en Ávila), puso rumbo a la Plaza Mayor por Cristóbal de Castillejo, Campo del Pozo, Enrique Zarandieta y la Rúa del Sol.

Un cuarto de hora más tarde salió de la Catedral de la Santa María, en una comitiva más reducida, la imagen de La Dolorosa, acompañada de varios capuchones y fieles, y teniendo como acompañamiento musical las canciones dirigidas por el capellán de la Cofradía, Manuel Peláez. La Virgen puso asimismo rumbo a la Plaza Mayor, por la Plazuela de San Salvador, Díez Taravilla y La Colada.

En la Plaza, el primer momento de relevancia fue la escenificación por parte de una niña de la limpieza del rostro de Jesús Nazareno por parte de la Verónica. A continuación, el Nazareno avanzó unos cuantos metros más hasta encontrarse en el centro del ágora con su madre. En el caso del Nazareno, se le dio la vuelta para que mirase a la fachada de la Casa Consistorial, desde cuya balconada ofreció una reflexión Manuel Peláez.

Una vez concluida la reflexión, las dos comitivas se unificaron en una sola, encabezada por el paso de Jesús Nazareno, para tomar la calle Madrid hasta la altura de la Plazuela del Conde, por donde continuaron en dirección a la Catedral de Santa María. A las puertas de la Seo, también con bastante público congregado, el Nazareno se hizo a un lado para permitir que entrase primero el paso de La Dolorosa (con reverencia incluida).

La entrada de ambos pasos fue aplaudida por las personas que por allí había, que también le dieron un par de ovaciones a la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía, que escenificó el final del desfile poniendo rumbo –cruzando de nuevo la Plaza Mayor- a la sede de la Cofradía acompañada de los romanos, y de los portadores de las banderas.

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