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90 años de silencio y recogimiento procesionando la imagen de mayor valor artístico
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CIUDAD RODRIGO , SEMANA SANTA VIRTUAL 2020

90 años de silencio y recogimiento procesionando la imagen de mayor valor artístico

SOCIEDAD
Actualizado 09/04/2020
David Rodríguez

La Cofradía del Silencio tampoco pudo procesionar el año pasado, en ese caso por la lluvia

La noche del Jueves Santo está marcada en Ciudad Rodrigo desde tiempos inmemoriales por la solemnidad y el recogimiento de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración ? Cofradía del Silencio, que en este año 2020 debía estar viviendo una gran celebración, al cumplir sus primeros 90 años de vida. Sin embargo, la cuarentena por el coronavirus impide a la Cofradía procesionar, algo que posiblemente hubiera acabado por hacer también la lluvia, ya que como ocurrió en 2019 (cuando ya no pudieron desfilar) la jornada del Jueves Santo está siendo muy lluviosa en Miróbriga.

Pese a que como decimos la Cofradía del Silencio está asociada desde hace décadas a la noche del Jueves Santo, parece que no siempre fue así. Según recordó Feliciano Sierro Malmierca en su pregón de la Semana Santa de 1995, cuando se creó la Cofradía los integrantes ?que debían contar al menos con 15 años de edad- tenían entre sus obligaciones "asistir a los actos convocados por la Cofradía, a una comunión general y a la procesión que se celebraría cada Miércoles Santo con la seria promesa de guardar absoluto silencio y recogimiento durante todo el recorrido procesional".

Orígenes en Zamora

Esa promesa de silencio -que se mantiene hoy en día de forma idéntica a los inicios (la dirige el capellán, Ángel Martín Carballo, antes de comenzar)- fue 'importada', al igual que la propia Hermandad, de Zamora, donde se había creado una Cofradía del Silencio en 1925. Precisamente, al año siguiente, en un artículo de El Eco del Águeda (recogido en el Libro de la Semana Santa de 2014) varias personas proponían hacer en Ciudad Rodrigo una procesión similar, resaltando que había sido "el mayor atractivo de la Semana Santa" zamorana en el año de su estreno.

90 años de silencio y recogimiento procesionando la imagen de mayor valor artístico   | Imagen 1En aquel artículo de 1926 se explicaba incluso la indumentaria: un "austero sayal de tosca tela blanca cubiertos con el capuchón de terciopelo rojo y empuñando un cirio", añadiendo que "en Ciudad Rodrigo no sería difícil establecerla. Hombres hay que formarían esa Legión ante la demanda de quien pueda recoger esta idea".

La Cofradía se acaba por poner en marcha en Ciudad Rodrigo en 1930, por iniciativa de Jacinto Sánchez Vasconcellos, director del periódico local Tierra Charra. Según se relató en el Libro de la Semana Santa de 1996, Jacinto Sánchez Vasconcellos reunió en la Sala de Juntas de la Iglesia de Cerralbo a un "importante número de personas significativas de nuestra Ciudad", con la idea de crear una Hermandad filial de la Cofradía del Nazareno, que contribuiría al esplendor de la Semana Santa, y que aliviaría en el plano organizativo a la Cofradía del Nazareno, en la que hasta entonces recaía la organización de la mayor parte de los eventos.

El histórico Cristo de la Expiración

Para procesionar, la Cofradía escogió el Santísimo Cristo de la Expiración, apellidado del Silencio, que estaba en la Iglesia de San Pedro-San Isidoro. Este Cristo -la imagen de mayor valor artístico de la Semana Santa Mirobrigense- es una talla del siglo XVI o XVII atribuido a la Escuela Castellana de Gregorio Fernández. Únicamente Feliciano Sierro Malmierca, en su Pregón de 1995, apuntó como hipótesis que podría ser obra de Luis de Remesal, por las semejanzas con un Cristo del Perdón de este autor.

Según recordó José Ramón Cid en el Pregón de la Semana Santa 2015 a partir de los datos recopilados en la publicación La Semana Santa en Ciudad Rodrigo de 1946, la imagen había estado previamente en la desaparecida Iglesia de San Juan. En San Pedro-San Isidoro, tampoco estuvo inicialmente en el Presbiterio: según explicó en el Libro de la Semana Santa 2010 el sacerdote Agustín Herrero Durán -que fue párroco de ese templo-, el Cristo de la Expiración fue colocado en el Altar Mayor en 1940, tras llevarse el retablo churriguesco que allí había a la Parroquia de Cabrillas.

El Cristo del Silencio fue inicialmente llevado a hombros, dando paso con el tiempo a una carroza, manteniendo eso sí las históricas andas de madera realizadas en 1946 por el tallista José Blanes Mejías, natural de Guadix (Granada) pero residente en Ciudad Rodrigo durante 6 años. Las andas fueron realizadas en el taller de ebanistería que Blanes tenía en el Campo del Trigo junto a Jesús Gallego.

En esa elaboración colaboró Feliciano Sierro Malmierca, quién hizo dibujos recreando las escenas de la Pasión de Cristo sobre los cuales Jesús Blanes creó los cuatro medallones laterales. Con el tiempo, fueron añadidas a las andas un segundo cuerpo, siendo la base de la actual carroza con ruedas. En esas históricas andas se sigue insertando cada noche de Jueves Santo desde un balcón de la Plazuela Cristóbal de Castillejo, con ayuda de unas cuerdas, el Cristo del Silencio, que un par de días antes es protagonista de un besapiés en la Iglesia de San Pedro-San Isidoro, recién descolgado del Presbiterio.

90 años de silencio y recogimiento procesionando la imagen de mayor valor artístico   | Imagen 2Hay que apuntar que el año pasado se realizó un besapiés adicional dentro del templo tras suspenderse la procesión de la noche del Jueves por culpa de la lluvia. El Cristo del Silencio acabó por ser llevado a la Catedral para la procesión del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo (junto al Jesús Nazareno, que tampoco había podido procesionar en su franja horaria). Esto no era la primera vez que ocurría, existiendo referencias de que en 1974, también por la lluvia, hubo que suspender la procesión de la noche del Jueves y fue llevado a última hora de la mañana del Viernes Santo a la Catedral.

Se unió un incensario en 1994

Junto al Cristo del Silencio, la Cofradía cuenta desde el año 1994 con un incensario conformado por cuatro arcos sustentados sobre tres cilindros en cada punto como referencia a las Tres Columnas, juntándose los arcos en la parte de arriba, que está coronada con la Torre de la Catedral de Ciudad Rodrigo. Este incensario, que fue diseñado bajo la tutela y asesoramiento del artesano mirobrigense Vicente Fernández Graviel, fue impulsado por Isidro Pérez Rodríguez y Tomás Méndez Gómez tomando como referente de nuevo la Cofradía del Silencio de Zamora.

Hay que apuntar que en el año 2006 se hermanaron las cofradías del Silencio de Ciudad Rodrigo y Zamora, con una jornada de confraternización en el Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia.

La última gran novedad de la Cofradía del Silencio (tras haber incorporado por ejemplo las Siete Palabras en estandartes) fue la introducción como apertura de la procesión de un caballo cuyo jinete porta el estandarte de la Hermandad. Aquel año, por cierto, fue el primero en que hubo mujeres como Hermanos Mayores de la entidad (las primeras fueron Alejandra Méndez Merino y Dory Gómez Muñoz). Hay que recordar que las féminas no pudieron formar parte de la Cofradía hasta 1989, momento en que se renovaron los estatutos.

Este año, coincidiendo con el 90 Aniversario de la Cofradía, querían haber llevado a cabo una nueva procesión, con la reliquia de la Cruz de Cristo (Lignum Crucis) como protagonista, pero antes incluso de la crisis por el coronavirus el proyecto ya fue aplazado por diversos problemas para el futuro.

>> La galería incluye imágenes de las procesiones de 2017 y 2018 (en 2019 no se pudo llevar a cabo por la lluvia)

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