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Las Cinco Llagas de Cristo, la procesión más joven y diferente de la Semana Santa Mirobrigense
CIUDAD RODRIGO , SEMANA SANTA VIRTUAL 2020

Las Cinco Llagas de Cristo, la procesión más joven y diferente de la Semana Santa Mirobrigense

SOCIEDAD
Actualizado 07/04/2020
David Rodríguez

Promovida por la Ilustre Cofradía de la Santa Cruz en la noche del Martes Santo, se ha llevado a cabo dos años, en 2018 y 2019

La decisión de la Cofradía de Jesús Nazareno de dejar de procesionar de forma independiente el paso de Los Azotes (como ocurrió de 2009 a 2016) y reintegrarlo en 2017 a la procesión del Paso a la Agonía, provocó un vacío en el calendario semanasantero mirobrigense en la noche del Martes Santo, que acabó por durar solo un año, ya que en 2018 la Ilustre Cofradía de la Santa Cruz promovió un segundo desfile, la procesión de las Cinco Llagas de Cristo, totalmente diferente a la otra que organizan y al resto de desfiles de Ciudad Rodrigo.

Según relatan desde la propia Cofradía, este nuevo desfile era un viejo proyecto de la entidad, en concreto de su tesorero, Isidro Pérez Rodríguez, quién ya en el año 2003 lo dejó planteado por escrito. Fue en 2017 cuando propuso el proyecto a sus compañeros de la Directiva de la Cofradía de la Santa Cruz (Arturo Ronco, Emilio Ramos, Paloma Gutiérrez, Judith Gutiérrez, Remedios García, Noelia Hernández y Celso Martín Santos), que dieron el visto bueno a la idea.

De este modo, se pusieron a trabajar en el nuevo desfile, manteniendo para empezar reuniones informativas con los cofrades (que también la aceptaron de buen grado), así como con el Obispo Raúl Berzosa, que además de dar el consentimiento al nuevo desfile, se ofreció a escribir las Cinco Llagas de Cristo de ese primer año, una serie de textos que se van leyendo en otras tantas paradas que hace la procesión, en lugares significativos (como monumentos destacados) durante su trayecto.

Esas Llagas son leídas por el capellán de la Cofradía (en la actualidad es Fernando Dias Bailón-Alonso) y están acompañadas por la música del Coro de San Andrés. Durante el recorrido procesional, el único acompañamiento musical es el de dos timbales de sonido seco y apagado, junto con la campanilla que lleva el muñidor que abre el desfile.

El Cristo de la Buena Muerte, protagonista

La Ilustre Cofradía de la Santa Cruz quería que esta nueva procesión estuviera protagonizada por el Cristo de la Buena Muerte (del siglo XVI) situado en la Iglesia de San Pedro-San Isidoro, de ahí que el siguiente paso a la hora de poner en marcha la procesión fuera hablar con su párroco, Ángel Martín Carballo, quién se puso a disposición de la entidad, cediendo la imagen del Cristo así como las dependencias de la Parroquia para lo que pudiera hacer falta. Ángel Martín Carballo acabó interviniendo en la primera procesión en 2018, leyendo las Cinco Llagas de Cristo, al encontrarse ingresado en el Hospital el capellán de la Cofradía, Celso Martín Santos, que falleció un par de meses después.

La procesión tiene como punto de salida y llegada la Iglesia de San Pedro-San Isidoro, siendo el Cristo de la Buena Muerte el único de los pasos que van desfilando durante la Semana Santa Mirobrigense (hasta el Viernes Santo) que no participa en la procesión del Santo Entierro. En su transitar por las calles, este Cristo esquiva las grandes avenidas y la Plaza Mayor, apostando por calles estrechas, sinuosas y poco frecuentadas, "que llamen a la oración, a la meditación y a la reflexión interior del cofrade y del público presente".

El Cristo de la Buena Muerte, llevado en posición horizontal sobre los hombros de varios cofrades (sin andas), procesiona acompañado de todos los cofrades de la Santa Cruz, que no van por los laterales, sino por el centro de la calzada, sacando hacia el exterior las antorchas de parafina que portan. Los cofrades lucen un hábito diferente al de su otro desfile, prescindiendo de la capa, los guantes y el capucho alto blanco, que es sustituido por una capucha monacal granate, junto a la túnica de ese mismo color.

Como señalan desde la Cofradía, se trata de una procesión "sencilla, sobria y austera, distinta a las que hay en nuestra ciudad, alejada del lujo y la exagerada ornamentación, y con gran seriedad y orden", todo ello "encaminado a conseguir un ambiente donde se respire un profundo sentimiento religioso, que invite tanto a los cofrades como a los espectadores a la meditación, a la reflexión y a la oración".

>> La galería de imágenes pertenece a las dos procesiones realizadas en 2018 y 2019

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