Dos excelentes cochinas abatidas fue el resultado de la primera jornada de caza al salto sobre jabalí en Villarino de los Aires tras el cierre de la caza menor, una jornada que tendría como protagonistas a Jesús Castellanos y a los hermanos Juan y José Campos.
De esta forma, los afamados cazadores villarinenses contribuían a reducir el riesgo de accidentes en carretera y a procurar la supervivencia de otras especies de caza cada vez menos abundantes por estos pagos, como es el caso de conejos y perdices, que muchas veces forman parte de la dieta alimenticia de los jabalíes, especialmente en los momentos de cría de estas especies.