El primer tramo de la noche del miércoles contó con dos espectáculos al aire libre casi de forma simultánea, uno de ellos con un formato bastante novedoso, ya que pese a ser al aire libre, fue de pago. Se trató de Calor, un montaje de clown y artes circenses a cargo de Jean Philippe Kikolas, quién montó una especie de carpa de circo en plena pista de los antiguos Jardines de Bolonia.
Allí, el artista ?procedente de Burgos- creó un universo onírico y poético donde el público asistente sintió, imaginó, rio, pensó y jugó, a partir de la situación que viven muchas personas carentes de hogar, viajeros involuntarios que se ven forzados a dejar precipitadamente sus casas.
Con esa representación en marcha -este jueves habrá otro pase también a las 21.30 horas-, arrancó el pasacalles Manusear de la compañía gallega Projeto EZ, que tuvo como protagonista a una banda musical que fue tocando en directo según se arrastró por las calles del centro mirobrigense la estructura de aspecto industrial y maquinal en la que iban.
A lo largo del recorrido hubo varias paradas, haciendo en las mismas un ?Dios? una serie de reflexiones. El espectáculo pretendió hacer alusión a que todos somos manipulados y todos podemos desarrollar nuestra consciencia.