Situada al sur del casco antiguo, junto al Puente Romano, fue construida en el siglo XII como iglesia de mozárabes, es de estilo románico mudéjar en su parte exterior y barroco en su interior. En el siglo XIX fue suprimida como parroquia y en los años 50 del siglo XX, una desafortunada restauración, con el afán de embellecer lo que había, transformó notablemente la iglesia, convirtiéndola casi en un templo historicista Neo-Mudéjar.
Por fotografías antiguas sabemos que el estado en que se encontraba era lamentable, pero su reconstrucción se podía haber realizado de una forma algo más fiel a sus orígenes. Probablemente lo que más se asemeje al templo original sea la cabecera, aunque tampoco es ahora como fue antaño.
Fotografías