El Lunes de Aguas de Guijuelo buscó refugio bajo techo ante las desfavorables previsiones meteorológicas. Al igual que en otros años de lluvias y bajas temperaturas, la comida popular organizada por el Ayuntamiento se celebró en el frontón municipal, donde se invitó al público a degustarla o llevársela a casa a disfrutarla en interior.
En total se cocinaron unas 600 raciones que comenzaron a repartir el alcalde, Julián Ramos, y los concejales, María Jesús Moro y Ángel Picado. Más de un centenar de personas ya estaban esperando en el momento del reparto, sobre las 14:30 horas, más todos aquellos que fueron llegando a continuación.
Por otro lado, los juegos hinchables se instalaron en el interior del pabellón municipal de deportes, ofreciéndose para los más pequeños, con una gran variedad entre castillos, toboganes y una diana gigante.