La lluvia que cayó durante las primeras horas del viernes en Ciudad Rodrigo, así como durante unos minutos a la hora de comer, alivió en parte el ambiente tras el intenso calor de los últimos días. Sin embargo, a lo largo de la tarde, el ambiente volvió a cargarse de nuevo producto de las altas temperaturas.
Como 'método' para refrescarse en pleno centro histórico, a última hora de la tarde del viernes se podía disfrutar de un 'géiser' improvisado en la Plazuela de Herrasti. Producto de una rotura directa o de una avería de uno de los aspersores de riego automático, el chorro del agua salía hacia arriba con gran fuerza.