Miércoles, 21 de octubre de 2020

Regresan las visitas guiadas teatralizadas al pueblo histórico de Castelo Rodrigo

Los sábados y domingos durante el verano, con adecuación a las normas anti-COVID-19

Un personaje histórico guía la visita por Castelo Rodrigo/ Fotos: MARTÍN-GARAY

Como en anteriores veranos, cada fin de semana el municipio de Figueira de Castelo Rodrigo organiza visitas guiadas teatralizadas en el pueblo de Castelo Rodrigo.

Este año, la actividad se adecúa a las normas de la Dirección General de Sanidad (DGS) de Portugal para mitigar el contagio de COVID-19, por lo que para participar será obligatorio el uso de mascarilla, mantener la distancia física respecto al resto de visitantes y realizar una adecuada higiene de manos.

Las mañanas de sábado estivales se prestan a recorrer la ciudadela de Castelo Rodrigo, una localidad que por su peso en la historia y por su fisionomía bien conservada fue merecedora del título de Aldea Histórica de Portugal, formando parte de la red de 12 pueblos que la integran, todos en la vecina región de la Beira. Además, es considerada una de las ‘7 Maravillas de Portugal’ en la categoría de pueblos auténticos.

En el escenario original donde trascurrió parte de la historia ibérica, algún personaje saldrá a nuestro encuentro en la Porta do Sol, el punto de partida de este viaje. A partir de ahí, un paseo por sus empinadas calles, comenzando con la bajada hacia la parte sur para contemplar la grandiosa panorámica que ofrece esta fortaleza situada a 900 metros de altitud y percibir su estructura amurallada.

Conoceremos los vestigios musulmanes y hebreos presentes en la Rua da Cadeia; la cisterna árabe; la judería donde vivirían los judíos que por aquí ya andaban a finales del siglo XII, aumentando la comunidad con su expulsión de España por los Reyes Católicos; o la impronta de la Orden del Císter en la agricultura de la región. Recorreremos la calle de la Misericordia hasta el Pelourinho, como hacían los acusados para escuchar su sentencia; llegaremos a la iglesia donde nos sorprenderá Santiago Matamoros; y acabaremos en el palacio de un virrey con fama de traidor.

Intrigas políticas, persecuciones, antiguos rituales practicados en secreto y estrategias militares rematadas con éxito. No le faltan historias a este pueblo donde cada piedra evoca un recuerdo. Tierra de frontera, en otro tiempo llena de peligros.

En este pueblo de la comarca de Riba Côa actualmente viven unos 70 vecinos. Higos, almendras, aceite y vino forman parte de sus productos endógenos, de ellos continúa viviendo parte de su población, junto con el turismo.

La visita comienza a las 10h30 en la Porta do Sol. A partir de ahí, más de una hora para encontrarnos con la historia de nuestra frontera. Después, es el momento de detenerse a saborear lo vivido y quizá también un trozo de tarta de almendras y una copa del vino DOC Beira Interior que aquí saben elaborar con maestría desde finales del siglo XII, gracias a unos monjes.  

Muchas son las figuras reales o legendarias relacionadas con Castelo Rodrigo, cuando esta comarca pertenecía a la Extremadura Leonesa, cuando formaba un escudo frente a los reinos árabes del sur, cuando pasó al reino de Portugal, mientras era zona de paso en la ruta comercial judía, recibiendo a musulmanes y hebreos que aquí se convirtieron o fingieron convertirse al cristianismo, cuando sirvió de posada para muchos peregrinos del Camino de Santiago.

El astuto Pedro Jacques de Magalhães, la bella Ofa, fray Bernardo Brito, el físico judío Ephraim Bueno o el poderoso Cristóvão de Moura, no sabremos hasta llegar aquí si quien nos guiará en la visita será un estratega militar, una doncella judía, un fraile, un médico o un virrey. Todos vivieron en Castelo Rodrigo episodios decisivos de su historia personal, dejando su huella en la historia de la comarca, a veces incluso, en la de los reinos de España y de Portugal.

Miembros de la Cooperativa Artística de la Raya Ibérica (CARB) desarrollan esta actividad cultural en el marco real donde todo ocurrió, para hacer más amena y más completa la visita a Castelo Rodrigo.

La iniciativa es gratuita y dura alrededor de una hora. El acceso al Palacio de Cristóvão de Moura cuesta un euro. Solo es necesario acercarse a Castelo Rodrigo por su entrada oriental, la que mira hacia España, y esperar a ver quién viene a recibirnos. La cita es a las 16h30. Para más información, puede llamar a la Oficina de Turismo de Castelo Rodrigo de 9h00 a 17h30 (hora portuguesa).

Las oficinas de turismo de Castelo Rodrigo, Figueira de Castelo Rodrigo y Barca d´Alva, las tres con que cuenta el concejo, han obtenido la certificación Clean&Safe que otorga el Turismo de Portugal por su adecuación a la normativa anticoronavirus.