Miércoles, 19 de diciembre de 2018

Vinos de la Beira Interior, entre la calidez de sus pueblos históricos y el frescor de la montaña

Visitas guiadas, almuerzos y cenas vínicos en un escenario de altura, con 12 aldeas históricas en red, viñas viejas, una casta ancestral y más de 200 lagares rupestres

Viñedo en Figueira de Castelo Rodrigo/ Fotos: Martín-Garay

La Denominación de Origen Beira Interior abarca un territorio situado en el centro interior de Portugal, delimitado por la Serra da Estrela, la Serra da Marofa, la Serra da Gardunha y la Serra da Malcata, rozando tierras extremeñas y castellano- leonesas. Ocupa unas 16 mil hectáreas de viñedos y se caracteriza por su altitud. Vinos de altura, a veces, casi de montaña, pues las viñas de esta región están plantadas en terrenos desde los 400 a los 700 metros de altitud.

Salamanca al Día ha hablado con João Carvalho, presidente de la Comisión Vitivinícola Regional de la Beira Interior (CVRBI), con el objetivo de saber más sobre los vinos y la realidad de los productores de la región, con ocasión del Día Europeo del Enoturismo y con el certamen Vinos & Sabores 2018 a la vista.

La denominación de origen Vinos de la Beira Interior existe desde noviembre de 1999 y durante estos años “se ha transformado la filosofía del trabajo, ha habido una mejora general en los vinos, sin embargo, se ha conservado la identidad de la región; la investigación aplicada a la producción ha introducido cambios, pero no ha suplantado a los saberes clásicos”, así habla João Carvalho, presidente de la CVRBI y propietario de la Quinta dos Termos, en Caria (Belmonte), unas tierras con condiciones ideales para el cultivo de la vid, orientadas al mediodía, en la falda sur de la Serra da Estrela.

Aunque la Beira Interior es una de las regiones portuguesas con más vestigios de un pasado vinculado al vino, -prueba de ello es la catalogación de más de 200 lagares graníticos, algunos de la época romana-, la heterogeneidad en múltiples ámbitos es una constante y la probable causa de que estos vinos hayan sido menos valorados que los de otras regiones lusas  hasta hace dos décadas.

La Denominación de Origen abarca 3 antiguas comarcas vinícolas: Pinhel, Figueira de Castelo Rodrigo y la Cova da Beira.

Con suelos predominantemente graníticos, aunque con presencia de pizarra y cuarzo, en unas zonas con mayor importancia que en otras, este terroir pobre dio origen a unas castas bien adaptadas a las condiciones de la tierra y a la climatología adversa.

Con grandes amplitudes térmicas entre el verano y el invierno y entre la noche y el día, las uvas se desarrollan a un ritmo lento. Esta inevitable maduración pausada revierte en la identidad de los vinos de la región. La montaña les da, por un lado, cuerpo y, por el otro, frescura, las mejores características de la más alta región vitivinícola de Portugal.

Encontramos aquí una gran variedad de castas, tanto blancas como tintas. En uva blanca destacan la Siria, la Fonte Cal, Malvasía y Arinto. En tinta, la Rufete, Touriga Nacional, Touriga Franca y Tinta Roriz.

Sin embargo, hallamos dos castas blancas muy propias: la Siria y la Fonte Cal. La primera, se encuentra de forma escasa en otras regiones de la península ibérica, en cuanto a la Fonte Cal, es una casta autóctona de esta región, que llegó casi a desaparecer, hoy afortunadamente recuperada y cada vez más cultivada.

Las castas Rufete y Alfrocheiro son las castas tintas más propias de estas comarcas, condicionadas por la altitud.

Estos vinos de altura presentan una exuberancia aromática en los blancos y una complejidad de aromas en los tintos, ambos siempre envueltos en frescura.

La gran variedad de castas hace que se produzcan muchos vinos tintos, blancos, rosados y espumosos diferentes, estando constantemente a la búsqueda de nuevos resultados y sabores.

Año tras año crece el turismo enológico en la Beira Interior, con fuertes pilares en los que apoyarse, pues aquí es donde encontramos los pueblos más castizos del país. Doce de ellos conforman la red de Aldeas Históricas de Portugal, pueblos bien conservados, amurallados, con palacios o castillos, donde la arquitectura beirã se ha mantenido hasta nuestros días. Pueblos de frontera con marcado espíritu defensivo, frente a Castilla o frente al Al-Andalus. Unos pueblos donde la cultura sefardí también dejó una huella visible, en algunos de forma más evidente, como Belmonte, Trancoso o Castelo Rodrigo, aunque esté presente en todos ellos.

Rico pasado que se refleja en la abundancia de iglesias, conventos, casas solariegas y edificios civiles. Los monjes de la orden del Císter, maestros en técnicas agrícolas, llegaron a estas tierras en el s. XII, mejorando el cultivo de la vid. Tierra de abundantes historias y leyendas, que gracias a la tradición oral y a la literatura han pasado a formar parte de su idiosincrasia, a través de fiestas populares y religiosas.

Valles protegidos por los contrafuertes de cuatro sierras, atravesados por tres ríos lusitanos, el Côa, el Zêzere y el Mondego. Encuadrados por dos ríos ibéricos, en una amplia extensión de tierras que va desde la margen sur del río Duero hasta el norte del Tajo. El Portugal más preservado, más cercano a la tierra, más auténtico. Y el de mayor proyección internacional. Cada año recibe más turistas extranjeros en busca de silencio y naturaleza, tradiciones sin disfraz y costumbres originales; dispuestos a dejarse sorprender por el más cuidado turismo rural.

La cosecha 2018

Cercanos al cierre de la campaña 2018, se sabe ya que la cosecha de este año será en torno a un 30% menor de lo esperado. Una primavera lluviosa dio paso a un verano templado, con temperaturas suaves para lo que es habitual en la región, que hasta finales de julio rondaban los 28 ºC. La única ola de calor que vivimos este verano, entre los últimos días de julio y la primera semana de agosto, elevó la temperatura 15 grados de golpe. Ello, unido a la alta humedad que aún conservaban las viñas, provocó literalmente que las uvas ‘se cociesen’, perdiéndose en esos pocos días casi un tercio de la cosecha. La aparición del mildiu tardío hizo el resto.

Sin embargo, aunque con menor producción de la esperada, la calidad se ha mantenido.

Una denominación de origen en crecimiento

El número de hectáreas cultivadas en esta región no creció con la existencia de la denominación de origen, se mantienen más o menos las mismas, pero sí ha crecido el número de productores que consiguen pasar a formar parte de la DOC sometiéndose a los controles pertinentes. Estos vinos están siendo objeto de un protagonismo creciente en los últimos diez años, tanto en Portugal como internacionalmente.

Según João Carvalho, presidente de la CVRBI, alrededor del 15% de la producción total de la región es producción controlada y forma parte de la DOC Beira Interior. Esto da una idea del recorrido que aún tiene por delante la Comisión. Actualmente, 56 productores forman parte de la DOC, con las ventajas que ello conlleva para su propia comercialización, pero también en cuanto a los servicios de asesoría en el ámbito enológico y administrativo que la comisión presta, así como la oportunidad de promoción conjunta de sus vinos.

Las exportaciones de los Vinos Beira Inteior representan el 22% del total de ventas, se comercializan en 25 países, siendo Reino Unido, Francia, Alemania y Luxemburgo los principales compradores dentro de la UE y fuera de ella, Estados Unidos, Canadá, China, Brasil y Angola.

Destaca el aumento en la exportación de vino ecológico, que tiene buena acogida en el mercado sueco, noruego, estadounidense, japonés y canadiense.  

La Denominación de Origen Beira Interior certifica aproximadamente 6 millones de botellas anuales.

Beira Interior Vinos & Sabores de Pinhel

Este certamen comenzó hace cuatro años en Pinhel, capital de una de las subregiones que hoy conforman la demarcación Beira Interior.

En palabras de João Carvalho, “el certamen crece año tras año y cada vez viene más gente de fuera de la región, tanto de Portugal como de España”.

Dentro del evento, que transcurrirá en Pinhel del 16 al 18 de noviembre, se entregarán los premios del concurso VinDouro-VinDuero, un concurso internacional de vinos que se desarrolló el pasado mes de julio en Trabanca (Salamanca) y cuyos ganadores recibirán los premios durante una cena de gala la noche del sábado 17.

Día Europeo del Enoturismo

La presente edición cuenta con más de 600 localidades involucradas en esta conmemoración, que pretende acercar la cultura del vino a los ciudadanos y promover la calidad de los vinos, mediante una serie de actividades organizadas, como visitas guiadas, cata de vinos, paseos por las fincas, maridajes gastronómicos y todo tipo de visitas turísticas en los territorios vinícolas de Europa y, por segundo año consecutivo, también en regiones vinícolas de Argentina, Brasil y Uruguay.

El Día Europeo del Enoturismo fue creado en 2009 por la Red Europea de Ciudades del Vino (RECEVIN). El objetivo de la organización a nivel internacional (AENOTUR, Asociación Internacional de Enoturismo) es que pase a ser celebrado como Día Mundial en 2019.

Saberes ancestrales, investigación y turismo: los pilares sobre los que ya se construye el presente del Vino Beira Interior

El trabajo en red de emprendedores de diferentes sectores de la región está dando sus frutos, a través de una oferta hotelera de calidad muy ligada al medio rural, gastronomía auténtica potenciadora de los productos locales, turismo de naturaleza y el vino.

Cada vez más productores abren sus fincas y sus bodegas a los visitantes, tanto en la temporada de vendimia como durante el resto del año.

Esta región, productora con humildad de vinos de excelencia,  se afirma como una región con nombre propio dentro de las grandes regiones vitivinícolas portuguesas, a la altura de las denominaciones de origen Douro, Alentejo o Dão.

 
  • Cristo Rey, en la cumbre de la Serra da Marofa
  • Callejuelas de Belmonte
  • Centum Cellas, Belmonte
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