Jueves, 16 de agosto de 2018

Los esmaltes de uñas infantiles, un cosmético pensado para los más pequeños del hogar

Te explicamos qué debes buscar para encontrar el producto adecuado y cómo se debe usar

La moda, el estilo, el amor por la imagen es algo que se nos inculca desde pequeños y que es bastante bueno si no cae en los excesos (como con la mayoría de cosas). Esos locos bajitos, como diría Joan Manuel Serrat, también saben lo que es ir a la última, incluso lo que es arreglarse un poco más para poder presumir y lucir.

 

Gracias a esto, existen una serie de productos cosméticos, además de la moda infantil, pensados única y exclusivamente para que niños y niñas puedan arreglarse si se lo desean, tanto si es por querer jugar como por querer salir de punta en blanco. De hecho incluso los esmaltes de uñas cuentan ya con gamas pensadas para los más pequeños de la casa.

 

Aunque a priori pueda parecer que no necesitan diferenciarse de los pensados para adultos, sí que lo hacen. Es más, deben hacerlo. Las personas, en edades tempranas, siguen en aras de crecimiento, y cualquier producto con una potente carga química puede causarles daños que afecten a su desarrollo. En el caso de los esmaltes, por ejemplo, su composición suele tener una serie de elementos que podrían dañar algo tan delicado e importante como son las uñas.

 

Por eso, cada vez es más frecuente encontrarse en tiendas como www.cosmeticanaturalecochic.com, tienda online especializada en la venta y distribución de cosmética natural, saludable y ecológica, un buen repertorio dedicado al público infantil. Los esmaltes infantiles ya son una realidad, y su principal bondad es que están pensados para ser totalmente saludables y no hacer daño alguno a sus dedos.

 

Pero, ¿qué requisitos deben reunir para cumplir con estos mínimos exigibles que garanticen el bienestar?, ¿qué se debe buscar en los esmaltes de uñas infantiles para saber con certeza que están bien preparados para nuestros hijos? Vamos a entrar en ello, además de explicar cómo deben aplicarse para que no den ni un problema y nuestras niñas, y niños si lo desean, puedan pasar un buen rato pintándose esa parte tan llamativa de los dedos.

 

¿Cómo debe ser un esmalte de uñas infantil?

 

Su base de composición debe ser lo más simple posible. Es más, renuncia a todos aquellos que se vendan como infantiles y tengan algún tipo de añadido químico aparte de la base de agua, espesante y colorante. Realmente, no se necesita nada más si lo que se desea es dar color. Todo lo demás es algo pensado para que se mantenga durante más tiempo y aguante impactos, roces y demás.

 

Esto último, cabe decir que es poco recomendable a pesar de que muchas personas lo busquen. La durabilidad de esa capa sobre las uñas es un factor a tener en cuenta, sobre todo porque, durante el tiempo que esté aplicada, impide que estas transpiren debidamente y poco a poco se vayan debilitando. Por eso, lo mejor para los más pequeños es evitar que tengan ese tipo de aditivos con el fin de conservar.

 

Otro factor de vital interés es buscar aquellos que sean hipoalergénicos. Si no te importa que tenga un mínimo de químicos añadidos, con asegurarte de que está testado y certificado como un producto pensado para personas alérgicas, puedes tener mayor tranquilidad. Evitarás posibles problemas y, además, te asegurarás de que, dentro de lo que cabe, sea bastante recomendable para su aplicación.

¿Cómo se debe aplicar un esmalte para niños?

En primer lugar, es totalmente necesario que se laven las manos a fondo y, sobre todo, que se quiten cualquier posible residuo o resto que tengan en las uñas. Si lo tienen, será mucho más difícil aplicar el esmalte. Además, el higiene siempre es fundamental cuando se trata de un cosmético o maquillaje.

 

Después de esto, se debe aplicar una primera capa del producto sobre las uñas y, una vez puesta, esperar un tiempo aproximado de un minuto para que se seque y quede bien. Tras esto, repetir de nuevo para aplicar otra mano y conseguir un acabado mucho más sólido y resistente. Así es como se logra que el color resalte mucho más y, en caso de roces, aguante durante más tiempo.

 

Una vez terminada la segunda aplicación, dejar que las uñas se aireen un buen tiempo. Si los pequeños se impacientan, siempre puedes coger un secador y, en su nivel más mínimo de potencia, aplicar el aire sobre las manos para que se seque el esmalte más rápido.

 

Tras estos pasos, las uñas ya estarán perfectamente pintadas. Ahora, déjalos disfrutar con este descubrimiento, aunque no es recomendable frecuentar mucho el pintado de uñas porque, a pesar de que los esmaltes estén preparados para su uso infantil, siguen siendo un aditivo no natural. Como se suele decir, los excesos nunca son buenos.