Los participantes recibían como obsequio una nevera portátil antes de comenzar la caminata en cualquiera de los dos recorridos dispuestos por la organización, y que finalizarán con un arroz a la zamorana para reponer
Tras desmontarse su parte metálica en 1958, hoy del puente de la Salud apenas perviven las pilastras de piedra sobre el Tormes y los arranques de ambas orillas, recuerdos de una etapa de nuestra historia ferroviaria