Un total de 25.048 estudiantes, de Infantil, Primaria y Educación Especial, así como los de ESO matriculados en centros de Primaria y los de 2º curso de los ciclos formativos de grado superior de formación profesional
Salomé Méndez y Fernando Fernández han transformado El Molino de Valeriano en un espacio en el que desarrollar proyectos de agricultura orgánica, arte, autoconstrucción, tecnologías, ocio y energía
“Ahora sí que voy a tener oportunidades y no debo dejar que se me escapen. Eso me hace vivir estos días con una incertidumbre que es inevitable tener”, explica