A lo largo de las dos últimas décadas, ambas bodegas han ido adaptándose a los tiempos y a la demanda de un público cada vez más exigente, dando como resultado vinos singulares y genuinos de contrastada calidad
“No se puede explicar con palabras lo que se vive allí”, manifiesta, haciendo un símil a la sensación de ser padre: “Hasta que no se vive en primera persona, no se sabe lo que es”