Lunes, 26 de febrero de 2018

San Valentín, amor alrededor del mundo

El origen de esta efeméride acoge diferentes leyendas pero la que más fuerza ha cogido con el paso de los siglos es la que apunta a un invento de la Iglesia para acabar con una fiesta pagana

Para muchos, hablar de San Valentín es hablar de la palabra consumismo, probablemente con razón, pues la efeméride del 14 de febrero es una de las fechas del calendario que más beneficios genera a la pequeña, mediana y gran empresa. Las opciones son muchas y muy variadas. Algunos esta fecha la emplean para expresar sus sentimientos a la persona que quieren, que para eso está afianzada como ‘El Día de los Enamorados’, otros ven esa fecha como la ocasión perfecta para hacer ese viaje que llevan un tiempo esperando, esa escapada que nunca llega, ir a cenar, o simplemente hacer algo especial que sirva para salir de la rutina diaria.

Los hay también quienes se resisten al “boom consumista” a pesar de que a partir de hoy, es inevitable no toparse con corazones, peluches y flechas de Cupido en todos los escaparates. La “fiebre romántica” lo llaman algunos. Lo cierto es que no solo en España se celebra este 14 de febrero, y las formas de hacerlo dependiendo del lugar de origen son muchas y algunas, realmente originales.

Por citar algunos ejemplos, como el caso de Alemania, allí ese día cobran protagonismo las rosas rojas, el chocolate y algo más, el cerdo. Allí, regalar un cerdo de chocolate o bien de cualquier otro material en miniatura significa un puñado de buena suerte.  

En Dinamarca, es significativo que los hombres apuestan por las llamadas ‘cartas gaekkebrev’, que consisten en que en el remite se escribe una rima pero no firman con su nombre sino con puntos, siempre con frases originales. Si la mujer que la recibe adivina quien la envió, él la recompensa con un huevo de Pascua en esa festividad.

En Japón es también protagonista el chocolate, es un día en el que este alimento es el regalo estrella. Hay diferentes tipos y están clasificados por categorías. Se pueden regalar a padres, abuelos o amigos, pero hay un tipo de chocolate que reina en esa  jornada, es el ‘Honmei – Choco’, traducido al español sería el ‘chocolate favorito’ que es el que se regala al amor verdadero y está pensado para novios, maridos o incluso amantes, todo como reflejo de los sentimientos reales y más puros.

Por citar algún otro ejemplo, en Croacia, son famosos los bizcochos con espejos, siempre en forma de corazón, decorado manualmente y con una frase que lleve a pensar que es el corazón de la persona que lo regala y que quién lo recibe, está dentro de él.

Los norteamericanos, por su parte, son conocidos ese día por sus ‘valentines’ esas tarjetas típicas de Estados Unidos que se intercambian bajo el lema ‘Be my Valentine’ a esa persona por la que se sienta un especial interés, y no tiene porque ser amor, puede ser a esa amiga o amigo especial. Por supuesto, allí no falta el envío de flores, bombones y todo tipo de regalos entre enamorados.

El origen de esta efeméride acoge diferentes leyendas, pero entre ellas, la que más fuerza ha cogido con el paso de los siglos, es la que apunta a un invento de la Iglesia para acabar con una fiesta pagana, la Fiestas de las Lupercales que se festejaba el 15 de febrero, en honor al dios Lupercus, y que estaban relacionadas con la exaltación de la fertilidad, hasta que Roma se convirtió al cristianismo y en ese momento, allá por el siglo VI, los líderes de la Iglesia optaron por cambiar el nombre de los dioses paganos y sus celebraciones por otros de carácter cristiano. Así, Lupercus pasó a llamarse San Valentín, que era el Santo que se celebraba el día anterior, y el 14 de febrero pasó a ser día consagrado como una fiesta católica que se mantuvo durante quince siglos hasta que, bajo el pontificado de Pablo VI, la iglesia Católica decidiera eliminar San Valentín como festividad del calendario postconciliar y pasó a ser una fecha con santo pero sin celebración, aunque, cuando eso pasó, la fecha del 14 de febrero ya estaba totalmente consolidada en la sociedad del consumo como un día para el amor y así seguimos varios años después. Para el amor siempre hay hueco, en cualquier parte del mundo.