Sábado, 12 de septiembre de 2026
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Palmas por Huelva
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LA CRÓNICA DE LA 2ª DE ABONO

Palmas por Huelva

Publicado 12/09/2026 18:43

El onubense David de Miranda sale en hombros por la Puerta Grande tras desorejar al sexto de la tarde. Emilio de Justo, una oreja con el lote más potable de un encierro manso y sin fondo de Domingo Hernández. Urdiales, con la suerte de espaldas.

A compás le tocaron las palmas varios aficionados puestos en pie desde el tendido 2 a David de Miranda antes de sus dos faenas en la tarde de su presentación en Salamanca. En el toro de su debut en La Glorieta apenas pudo justificarse el onubense, que a la postre sería el triunfador del segundo festejo del abono charro.

Hubo que esperar hasta el sexto de la tarde para ver la faena de mayor interés de lo que va de feria. Cuando todo parecía abocado a un nuevo capítulo con la mansedumbre como protagonista, David de Miranda se fue a los medios del ruedo para sujetar en la muleta la embestida de ‘Campanillero’, un ofensivo astado de Domingo Hernández que anteriormente no había hecho más que tratar de huir.

Fue en el centro del platillo donde el toro rompió a embestir con profundidad y emoción en la muleta de un David de Miranda soberbio al natural. Mucho mérito en la labor del torero de Huelva, que en el epílogo pisó terrenos donde los pies queman y donde él se siente como pez en el agua. Se la jugó el debutante y eso llegó al público, que pidió con fuerza las dos orejas tras unas manoletinas de quitar el hipo y una estocada entera en buen sitio.

También pudo salir en hombros Emilio de Justo, que en el primero de su lote tocó pelo tras una faena fácil y poco comprometida frente a un toro noble y que a la postre fue el de mayor calidad del encierro. Lo más destacado fue el comienzo torerísimo toreando por bajo y un final de faena al natural con ambas manos. La estocada de efecto fulminante desató una petición exagerada de las dos orejas que el palco, con buen criterio, no concedió. Otra oreja pudo pasear del quinto, un astado de Domingo Hernández justito de fuerzas al que pulseó a media altura para evitar que perdiese las manos. Se compuso bien Emilio de Justo en tandas de muletazos de mayor reunión que en su primera actuación, adornando además todo sobremanera con la voz. Los pases de pecho fueron monumentales. Se atascó con la espada y fue ovacionado.

Diego Urdiales no tuvo opción de lucimiento con ninguno de sus dos toros y apenas pudo dejar algún natural de muy bella factura y un par de trincherazos que fueron carteles de toros.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Salamanca. Segunda de abono. Media entrada. Toros de Domingo Hernández, desiguales de presentación, mansos en su conjunto. Destacó la calidad del segundo y la transmisión del sexto. El resto, nobles pero sin emoción.

Diego Urdiales, de pizarra y oro: ovación y silencio

Emilio de Justo, de rioja y oro: oreja y ovación tras aviso

David de Miranda, de teja y oro: silencio y dos orejas

ASÍ TE HEMOS CONTADO EL FESTEJO, TORO A TORO

PRIMER TORO

Salió descordado el primero de la tarde, siendo 'El Víctor' el encargado de presentarle el capote para ver si la cosa mejoraba. No dudó el presidente en sacar el pañuelo verde y devolverlo a corrales. Se corrió turno y en su lugar salió el segundo del lote de Urdiales, 'Pasajero', que se emplazó y le costó acudir a los burladeros desde los que citaban los hombres de plata del torero riojano. Enceló al toro 'El Víctor' antes de que Diego Urdiales tratase de estirarse a la verónica con más intención que lucidez. Se le fue bajo el puyazo a Manuel Quinta, que alargó en exceso el castigo. A punto estuvo de ser prendido Pedro Simón tras tropezar en la cara del toro al ir a colocar el primer par de banderillas dentro de un tercio sin brillantez.

Brindó Urdiales su faena a un amigo mirobrigense antes de dejar un trincherazo que fue un cartel de toros en el comienzo de faena. Por encima el riojano del astado de Domingo Hernández, al que dejó naturales de bella factura aprovechando el viaje del animal sobre todo hacia las tablas. Todo lo quiso hacer Urdiales con pureza y torería, muy por encima del astado. Mató de media estocada en buen sitio y saludó una ovación.

SEGUNDO TORO

Sin remate el segundo de la tarde, muy simplón, repitió en el capote de Emilio de Justo en cuatro verónicas genuflexo sin eco en el tendido. Señaló bien Barroso en un puyazo medido y del que no salió sangre ni para un análisis. Puso en aprietos 'Cristalino' a Antonio Chacón y Pérez Valcarce, que se tiró literalmente de cabeza al callejón.

Comienzo poderosísimo y con sabor de Emilio de Justo quitándole todas las manías al de Domingo Hernández. Muy firme el extremeño en las dos primeras tandas a derechas, encajado de riñones y aprovechando la nobleza del animal. Los de pecho fueron marca de la casa. Al natural, por donde el animal tuvo menos recorrido, le costó más encontrar el lucimiento a De Justo, que finalizó toreando al natural para volver a elevar el tono a la faena. La estocada fue fulminante y desató una petición exagerada de las dos orejas, que contuvo extraordinariamente bien el presidente. Oreja con fuerte petición de la segunda.

TERCER TORO

Acusó la querencia el tercero, que tras un lance de David de Miranda se fue sin disimulo a la puerta de chiqueros. Allí recibió un picotazo en la paleta en el caballo montado por Paco Félix. Rafa Carbonell se ensañó en otro puyazo en la contraquerencia en medio de una lidia inexistente por caótica. El quite por tafalleras en los medios fue la carta de presentación de David de Miranda en Salamanca. Pasó apuros la cuadrilla en un tercio de banderillas en el que el toro embistió alocado, de manera irregular y echando la cara arriba.

Al público brindó David de Miranda su primer toro en La Glorieta. En los bajos del 6 comenzó el onubense su faena toreando rodilla en tierra con el toro haciendo amagos de rajarse continuamente. Trató de sujetarlo el torero en los medios. Firmeza del joven ante una embestida desclasada y más pendiente de huir que de entregarse. Suena la música, de forma incomprensible, pues no hay lucimiento ni brillantez. Se rajó el de Domingo Hernández sin disimulo y David de Miranda intentó el lucimiento en vano. Finalizó de estocada certera y fue silenciado.

CUARTO TORO

Más serio el cuarto, reseñado como sobrero, que tampoco se empleó en el capote de Diego Urdiales. Puyazo largo de Pedro Iturralde, del que salió mortecino el de Domingo Hernández.

Comienzo torero de Urdiales, con otro trincherazo de póster. Embestida sin vida, sin clase y sin emoción de 'Mandolino', desluciendo por completo todo el esfuerzo del torero riojano. Faena sin historia. Estocada caída fulminante. Silencio.

QUINTO TORO

Sin fijeza también el quinto del festejo, que cantó la gallina al tercer lance de Emilio de Justo. Dejó después el extremeño tres lances mecidos con dos medias garbosas. Galleó por chicuelinas hasta el caballo montado por Juan Bernal, que tapó la salida al de Domingo Hernández. Cuando salió del peto se pegó una fenomenal voltereta de la que quedó muy mermado. Torerísima lidia de Antonio Chacón y notables con los rehiletes 'El Algabeño' y Pérez Valcarce, que saludaron montera en mano.

Brindó al público Emilio de Justo, que le dio distancia al toro para aprovechar su inercia y torear siempre a media altura, facilón y componiendo. Muy noble el de Domingo Hernández, que tuvo fijeza en la muleta del extremeño. Las tandas más lucidas llegaron toreando con la mano derecha en una faena larga y a menos. Se atascó con la espada. Dos pinchazos y estocada tendida. Ovación tras aviso.

SEXTO TORO

Serio el sexto, que manseó de salida y al que David de Miranda apenas pudo recetar una verónica y una larga a cámara lenta. Apretó el de Domingo Hernández en un puyazo en los bajos del 5.

Comenzó David de Miranda con un pase ayudado por alto de rodillas tras el cual el toro se fue a terrenos de chiqueros y allí los banderilleros plantearon una batalla con un sinfín de capotazos para tratar de devolver al toro al lugar donde lo quería el matador. A los medios se fue el torero onubense para firmar una tanda de muletazos con emoción. Se la dejó puesta David de Miranda para que 'Campanillero' solo viese tela. Tuvo transmisión la embestida y agallas la labor del onubense, que dejó un cambio de mano magnífico. Al natural toreó con hondura, aguantando parones y miradas. Mucho mérito en la faena de David de Miranda, que pisó terrenos de fuego en el epílogo. Cerró por ajustadísimas manoletinas. Estocada entera. Dos orejas.