El dirigente popular, que se incorpora al Senado por designación autonómica, compartió este viernes un emotivo encuentro con los medios de comunicación
El palacio de La Salina ha sido esta mañana el escenario de una despedida cargada de simbolismo y emoción. El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, ha compartido un desayuno informal con los profesionales de los medios de comunicación de la provincia para decir adiós a más de quince años de mandato.
El político salmantino, nacido en 1969 y licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Salamanca, inicia ahora una nueva andadura en el Senado. Su alta oficial en la Cámara Alta se registró el pasado 11 de septiembre de 2026, designado por las Cortes de Castilla y León.
Durante el encuentro, el dirigente popular se ha mostrado visiblemente conmovido. Su marcha marca el fin de una de las etapas de gobierno provincial más estables y duraderas de la democracia en Salamanca.
Javier Iglesias ha definido estos más de quince años como "una de las experiencias más importantes" de su trayectoria pública. El mandatario llegó a la presidencia de la institución en 2011 y ha liderado la corporación provincial a lo largo de tres legislaturas completas.
Esta longevidad institucional le convierte, junto al presidente de la Diputación de Jaén, en el decano de los presidentes de Diputación en España. "Empezamos en el año 2011 los dos porque en 2019 hubo mucho cambio en España por la situación política, pero no aquí", ha recordado el político popular.
El presidente saliente ha recordado que sus inicios al frente de La Salina coincidieron con un contexto socioeconómico muy adverso. "Cuando llegamos a la Diputación había una crisis económica fortísima y la situación era complicada", ha rememorado con emoción.
La trayectoria de Javier Iglesias comenzó en 1995, año en el que se incorporó al Partido Popular y alcanzó la Alcaldía de Ciudad Rodrigo con apenas 26 años. En el municipio mirobrigense permaneció como regidor durante dos décadas, hasta el año 2015.
Desde el ámbito local, Iglesias construyó una sólida carrera en diversas instituciones públicas del país: Diputado en el Congreso entre los años 1996 y 2004; Senador en la Cámara Alta en dos etapas previas: de 2004 a 2008 y de 2016 a 2019 y Procurador en las Cortes de Castilla y León en los periodos de 2007 a 2011.
De forma paralela a su gestión institucional, Iglesias ejerció un liderazgo orgánico clave como presidente provincial del Partido Popular de Salamanca desde 2008 hasta 2023. Durante quince años, compaginó la dirección del partido con la presidencia de la Diputación.
A lo largo de sus tres mandatos, el dirigente ha situado la defensa del mundo rural como la prioridad absoluta de su acción de gobierno. Su gestión se ha centrado en dotar de servicios a los municipios y apoyar a las personas que deciden desarrollar su vida en los pueblos.
Para Iglesias, la Diputación debe ser el principal sostén de los pequeños ayuntamientos de la provincia. Este compromiso con la cohesión territorial ha guado las inversiones y los planes provinciales aprobados bajo su presidencia durante la última década y media.
En su despedida, el político ha elogiado el papel de los profesionales de la información, a los que ha definido como "parte fundamental del Estado de Derecho y la democracia". Iglesias ha agradecido la comodidad con la que ha trabajado durante estos años.
"No es habitual un mandato tan largo. Debe ser porque me encuentro cómodo y yo creo que en esa comodidad vosotros habéis tenido mucho que ver", ha expresado. El presidente ha añadido que el día de hoy es de "agradecimiento y gratitud", mostrándose conmovido por la asistencia de los periodistas.
Asimismo, ha destacado que siempre ha procurado mantener una "mano amable y tendida" para facilitar la labor informativa, "dentro de lo posible, que no ha sido fácil muchas veces". Iglesias ha asegurado que siempre ha incentivado el "espíritu crítico" y que jamás se ha sentido mal por ninguna pregunta formulada.
El encuentro ha concluido en el patio de La Salina con un ambiente de profunda emotividad. Los miembros de su equipo de trabajo más cercano no han podido contener las lágrimas al despedir al que ha sido su jefe de filas durante quince años.
Entre abrazos, gestos de cariño y conversaciones distendidas, se ha realizado una fotografía de familia final. En ella han posado junto a Iglesias periodistas, fotógrafos y directivos de los diferentes medios de comunicación salmantinos. La instantánea final en las escaleras del palacio provincial no ha transmitido la frialdad de un adiós definitivo, sino la calidez de un hasta luego con sus aciertos y sus errores.
