El sindicato CSIF se ha concentrado frente a la oficina principal de Correos en Salamanca para protestar por la pérdida de 212 empleos desde 2010 y la precariedad laboral. Las movilizaciones continuarán el 30 de septiembre en Madrid si la dirección no ofrece soluciones.
El sindicato CSIF ha retomado este jueves las movilizaciones ante las oficinas principales de Correos en las nueve capitales de Castilla y León, incluida Salamanca. La organización denuncia la grave falta de personal, la precariedad laboral y el incumplimiento del acuerdo marco por parte de la dirección de la empresa postal pública.
Se trata de la segunda protesta que se lleva a cabo en este mes de septiembre, tras la concentración del pasado día 3. Ante la ausencia de avances en las negociaciones, el sindicato advierte de que endurecerá las medidas con una gran manifestación en Madrid el próximo 30 de septiembre.
En la provincia de Salamanca, la pérdida de empleo ha sido especialmente severa en los últimos años. Según los datos facilitados por la organización sindical, la plantilla salmantina ha sufrido la desaparición de 212 puestos de trabajo desde el año 2010, lo que merma la calidad del servicio.
Esta reducción progresiva de la estructura de personal afecta de forma directa a la atención al ciudadano, con una incidencia muy preocupante en el medio rural. En estas zonas, la pérdida de cada cartero o empleado postal tiene una repercusión social de gran impacto para los municipios.
Actualmente, la plantilla de Correos en Salamanca está integrada por 319 trabajadores, según el censo de febrero de 2023. De esta cifra, únicamente 27 son funcionarios, mientras que 203 son laborales y 89 corresponden a personal temporal.
Además, el sindicato alerta de la existencia de 25 contratos a jornada parcial en la provincia. Esta modalidad contractual acentúa la precariedad laboral en un colectivo que, en muchas ocasiones, se ve obligado a realizar horas complementarias para cubrir las necesidades del servicio.
La pérdida de empleo en Correos es un problema generalizado en toda la comunidad autónoma. CSIF cifra en unos 1.000 los puestos destruidos en Castilla y León desde 2010. La radiografía detallada por provincias muestra la siguiente distribución de plantillas, empleos perdidos y contratos parciales:
En el conjunto de la autonomía, la plantilla ronda los 2.535 trabajadores, de los cuales 695 son temporales, y los contratos con jornadas parciales suman 270.
A nivel nacional, la falta de contratación para cubrir jubilaciones y bajas médicas ha supuesto la pérdida de más de 22.000 empleos en la última década. La plantilla de Correos ha pasado de 66.000 a 44.000 efectivos actuales, lo que representa una reducción de un tercio de su estructura.
De estos trabajadores, más de 4.000 disponen de contratos a tiempo parcial con salarios que oscilan entre los 800 y 900 euros mensuales. El 70 % de esta temporalidad y parcialidad se concentra en las oficinas de atención al público, donde la carga de trabajo sigue siendo elevada.
Por otro lado, el sindicato denuncia que más de 9.500 empleados laborales llevan dos años esperando la activación de las salidas voluntarias previstas para rejuvenecer una plantilla cuya media de edad supera los 52 años. El plan contempla salidas para quienes cumplan 61 años antes del 31 de diciembre de 2028, pero aún no se ha ejecutado ninguna.
CSIF insiste en que Correos dispone de los recursos económicos necesarios para revertir esta situación de precariedad. La empresa pública cuenta con una financiación de 250 millones de euros para el Servicio Postal Universal (SPU) y 806 millones de euros en concepto de Servicios de Interés Económico General (SIEG) garantizados hasta el año 2030.
Por ello, el sindicato exige el cumplimiento íntegro del Acuerdo Marco, la transformación de los contratos parciales a jornada completa y el reconocimiento de la jubilación parcial anticipada para garantizar la viabilidad del servicio postal público.