Sigue en directo la segunda de abono en La Glorieta: Toros de Domingo Hernández para Diego Urdiales, Emilio de Justo y David de Miranda
Salió descordado el primero de la tarde, siendo 'El Víctor' el encargado de presentarle el capote para ver si la cosa mejoraba. No dudó el presidente en sacar el pañuelo verde y devolverlo a corrales. Se corrió turno y en su lugar salió el segundo del lote de Urdiales, 'Pasajero', que se emplazó y le costó acudir a los burladeros desde los que citaban los hombres de plata del torero riojano. Enceló al toro 'El Víctor' antes de que Diego Urdiales tratase de estirarse a la verónica con más intención que lucidez. Se le fue bajo el puyazo a Manuel Quinta, que alargó en exceso el castigo. A punto estuvo de ser prendido Pedro Simón tras tropezar en la cara del toro al ir a colocar el primer par de banderillas dentro de un tercio sin brillantez.
Brindó Urdiales su faena a un amigo mirobrigense antes de dejar un trincherazo que fue un cartel de toros en el comienzo de faena. Por encima el riojano del astado de Domingo Hernández, al que dejó naturales de bella factura aprovechando el viaje del animal sobre todo hacia las tablas. Todo lo quiso hacer Urdiales con pureza y torería, muy por encima del astado. Mató de media estocada en buen sitio y saludó una ovación.
Sin remate el segundo de la tarde, muy simplón, repitió en el capote de Emilio de Justo en cuatro verónicas genuflexo sin eco en el tendido. Señaló bien Barroso en un puyazo medido y del que no salió sangre ni para un análisis. Puso en aprietos 'Cristalino' a Antonio Chacón y Pérez Valcarce, que se tiró literalmente de cabeza al callejón.
Comienzo poderosísimo y con sabor de Emilio de Justo quitándole todas las manías al de Domingo Hernández. Muy firme el extremeño en las dos primeras tandas a derechas, encajado de riñones y aprovechando la nobleza del animal. Los de pecho fueron marca de la casa. Al natural, por donde el animal tuvo menos recorrido, le costó más encontrar el lucimiento a De Justo, que finalizó toreando al natural para volver a elevar el tono a la faena. La estocada fue fulminante y desató una petición exagerada de las dos orejas, que contuvo extraordinariamente bien el presidente. Oreja con fuerte petición de la segunda.
Acusó la querencia el tercero, que tras un lance de David de Miranda se fue sin disimulo a la puerta de chiqueros. Allí recibió un picotazo en la paleta en el caballo montado por Paco Félix. Rafa Carbonell se ensañó en otro puyazo en la contraquerencia en medio de una lidia inexistente por caótica. El quite por tafalleras en los medios fue la carta de presentación de David de Miranda en Salamanca. Pasó apuros la cuadrilla en un tercio de banderillas en el que el toro embistió alocado, de manera irregular y echando la cara arriba.
Al público brindó David de Miranda su primer toro en La Glorieta. En los bajos del 6 comenzó el onubense su faena toreando rodilla en tierra con el toro haciendo amagos de rajarse continuamente. Trató de sujetarlo el torero en los medios. Firmeza del joven ante una embestida desclasada y más pendiente de huir que de entregarse. Suena la música, de forma incomprensible, pues no hay lucimiento ni brillantez. Se rajó el de Domingo Hernández sin disimulo y David de Miranda intentó el lucimiento en vano. Finalizó de estocada certera y fue silenciado.
Más serio el cuarto, reseñado como sobrero, que tampoco se empleó en el capote de Diego Urdiales. Puyazo largo de Pedro Iturralde, del que salió mortecino el de Domingo Hernández.
Comienzo torero de Urdiales, con otro trincherazo de póster. Embestida sin vida, sin clase y sin emoción de 'Mandolino', desluciendo por completo todo el esfuerzo del torero riojano. Faena sin historia. Estocada caída fulminante. Silencio.
Sin fijeza también el quinto del festejo, que cantó la gallina al tercer lance de Emilio de Justo. Dejó después el extremeño tres lances mecidos con dos medias garbosas. Galleó por chicuelinas hasta el caballo montado por Juan Bernal, que tapó la salida al de Domingo Hernández. Cuando salió del peto se pegó una fenomenal voltereta de la que quedó muy mermado. Torerísima lidia de Antonio Chacón y notables con los rehiletes 'El Algabeño' y Pérez Valcarce, que saludaron montera en mano.
Brindó al público Emilio de Justo, que le dio distancia al toro para aprovechar su inercia y torear siempre a media altura, facilón y poco comprometido. Muy noble el de Domingo Hernández, que tuvo fijeza en la muleta del extremeño. Las tandas más lucidas llegaron toreando con la mano derecha en una faena larga y a menos. Se atascó con la espada. Dos pinchazos y estocada tendida. Ovación tras aviso.
FICHA DEL FESTEJO:
Plaza de toros de Salamanca. Media entrada. Toros de Domingo Hernández.
Diego Urdiales, de pizarra y oro: ovación y silencio.
Emilio de Justo, de rioja y oro: oreja y ovación tras aviso.
David de Miranda, de teja y oro: silencio y