"En esta primera tarde de abono, volvieron a verse miles de jóvenes que aseguran el relevo generacional de la fiesta charra. Siempre me llama la atención, me fascina. No hubo más de media plaza pero sí un buen ambiente para el arranque aunque fue una tarde de poca emoción"
Hay ritos que desafían al paso del tiempo, costumbres arraigadas que se repiten cada mes de septiembre como un eco dorado. Una hora antes del paseíllo, los aledaños de La Glorieta se visten con una elegancia propia, el ambiente exquisito de una tarde de toros. Este viernes fue este de nuevo el escenario de los abrazos, de los reencuentros entre amigos y aficionados que, en muchos casos, apenas se ven de año en año, demostrando que este vuelve a ser el epicentro de una liturgia social y cultural que trasciende lo puramente taurino. Y que no cambie.
En esta primera tarde de abono, volvieron a verse miles de jóvenes que aseguran el relevo generacional de la fiesta charra. Siempre me llama la atención, me fascina. No hubo más de media plaza pero sí un buen ambiente para el arranque. En el patio de cuadrillas, antesala del miedo y de la gloria, se convierte en el primer punto de encuentro para profesionales y aficionados. Allí se ha dejado ver el matador de toros Diego Urdiales, que actúa mañana en este mismo escenario.
Compartiendo confidencias en este espacio se encontraba Antonio Rollán, gerente de Autoescuelas El Pilar, junto a Emilio Checa, secretario general de la Cámara de Comercio de Salamanca. A pocos metros, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Eloy Ruiz, el director de comunicación de la administración autonómica, Julio López Revuelta, y el empresario Claudio Mogilner. El ambiente se completaba con la presencia del aficionado Javier, del Bar Chinitas o de Alain Saldaña, propietario de las cafeterías Santa Gloria, además de ganaderos como Marcos, de la divisa de Domingo Hernández, Fernando, de Adelaida Rodríguez, y Lorenzo Rodríguez Espioja hijo.
En los tendidos, representación del sector y de la sociedad civil. En el tendido 1, Víctor Manuel Martín seguía el festejo arropado por su familia, muy cerca de los jóvenes espadas Ismael Martín y Antonio Grande. Por su parte, en el tendido 8 se ha podido ver al presidente de Caja Rural, Casimiro Martín, compartiendo impresiones mano a mano con Ernesto Moronta; cerca ganaderos como Alberto Orive, acompañado de su esposa, y Moisés Fraile padre, de la ganadería de El Pilar.
El tendido 7 ha vuelto a ser uno de los grandes focos de atención de la tarde. En su barrera se ha situado el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, junto a su esposa, y tenían al lado a Luis Mari e Isa, fieles empresarios llegados desde Ermua que nunca faltan a su cita con La Glorieta, así como Guadalupe Martín, hija del maestro Santiago Martín ‘El Viti’ junto a su marido. Unas filas más arriba, en el mismo tendido, se encontraban el presidente de Aescon, Manuel Prieto, el empresario de Vitigudino Ista Fuentes, mi padre; cerca la familia Espioja, con Loren padre, su esposa y su amiga Eva, arropados por su habitual grupo de fieles amigos.
Buen ambiente también en el tendido 6 donde se daban cita en el callejón Conrado, de Casa Conrado de Villaseco con su mujer, Chus; otros empresarios salmantinos como el joyero salmantino Ángel Recio, y se vio también al matador de toros charro Juan Diego. Son solo algunos de los centenares de nombres que volvieron a La Glorieta en una tarde que no cumplió con la expectativas.
La feria taurina ha arrancado, el encierro de Montalvo fue solo presencia y poco fondo. La tarde fue densa solo salvada por la capacidad de Luque y la entrega superlativa de Borja Jiménez. Mañana más figuras y los fieles, a sus localidades.