Jueves, 10 de septiembre de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
Una persona negativa es más dañina que un hecho negativo
X

Una persona negativa es más dañina que un hecho negativo

Publicado 10/09/2026 10:05

Nuestra foto de portada justamente pretende mostrar lo contrario del título de mi tribuna de hoy: que lo ideal en cualquier grupo humano es la positividad y buen ambiente libre de tensiones.

Como muy bien señala Jeffrey Gitomer en “El libro amarillo de la actitud. ¡Sí!” “las personas negativas son peores que los hechos negativos. La discusión termina en 10 minutos, pero la persona puede permanecer en nuestro entorno durante años”.

¿Encaja Ud. bien las críticas?

En las acciones diarias en las organizaciones, todas ellas dependen en gran medida en recibir y dar de buena manera las críticas, lo que no es una cosa fácil de hacer. Coloquialmente hablando: encajarlas.

El poder que la crítica positiva tiene, es cómo transforma una relación perjudicial y negativa a una constructiva y positiva dentro de cualquier organización e incluso en la familia.

Habitualmente los problemas suelen venir acompañados de rupturas de la comunicación. La crítica positiva reestablece a menudo incidentes de este tipo que parecían que iban a llevar mucho tiempo arreglar.

Cada problema y cada conflicto, es único. Por lo que el directivo emocionalmente inteligente puede acortar mucho este tiempo encontrando el sentimiento que se oculta detrás del problema.

Buscará la solución, se esforzará en reestablecer la comunicación y escuchará las críticas.

Obviamente cuando el conflicto ha estallado, las críticas que llegan son negativas, ya que las positivas son las que deberían haberse considerado anticipadamente.

La crítica positiva puede echar luz a un conflicto potencial. Pero si además se cuenta con unas dotes intuitivas muy marcadas de parte de líder del equipo o de la organización, seguramente resultará más fácil volver a una razonable estabilidad en el clima laboral.

¿Por qué es importante convertir los pensamientos negativos en positivos?

Investigaciones de la Universidad de California demostraron que una sola persona negativa en un equipo puede reducir la productividad del grupo en un 30%, además de que simultáneamente puede incrementar en un 40% la rotación del personal.

Y cuando esto sucede es una cuestión muy seria porque ocurre de forma inconsciente. ¿Por qué? Porque las personas no son ordenadores y contagian sus emociones al resto de un equipo. Eso que coloquialmente se dice “hoy el horno no está para bollos” es un reflejo claro de un mal ambiente que ha surgido ese día, que está determinando un estado de ánimo no muy favorable para las sonrisas y especialmente la colaboración entre los miembros.

Ante este panorama, es claro la importancia que adquiere el pensamiento positivo, cuyo fundamento subyace en que el sentimiento de una persona respecto a los sucesos que ocurren en su vida y entorno (vida laboral) no son los propios sucesos, sino cómo los interpreta dicha persona.

Es por ello que frente a hechos que son similares o casi idénticos, puedan derivarse reacciones emocionales muy diferentes en las distintas personas de un equipo, de toda una organización, o también, de los miembros de una familia.

Las emociones y las percepciones son las que diseñan nuestra realidad

Los sucesos que ocurren en la vida de una persona no es lo que determina su estado de ánimo y de sus emociones, sino la forma en que las ha percibido.

Si algo es preocupante para una persona, piensa que está siendo una situación comprometida. Por ello, es importante que podamos aprender a cambiar la forma habitual de interpretar la realidad. Especialmente aquellas actitudes que nos bloquean o que nos hacen sentir mal porque nos produce sentimientos negativos.

La actitud que se toma frente a los problemas o situaciones que diariamente se presentan, resulta que termina siendo la dimensión e importancia de aquellos.

Algunas reglas para propiciar pensamientos positivos

1º Analizar qué situaciones de la vida cotidiana nos hacen sentir mal.

Muchas personas cambian su estado de ánimo –por ejemplo, en el ambiente laboral- al tener que compartir espacio a pocos metros con una de esas personalidades negativas. No puede ni pegarle ni matarlo. Menos aún despedirlo. Pero sí puede hacer algo para sí y también para su equipo: influir con sus pensamientos positivos y las actitudes consecuentes en el ánimo y en las propias creencias de ese compañero que les hace sentir mal.

2º Ser conscientes de cómo me he sentido ante algunas de esas situaciones en el pasado y cómo me siento ahora.

Me he sentido mal. Pero esto se acabó. Mi actitud influirá también en los demás. El ambiente positivo se contagia.

3º Qué es lo que he sacado en limpio de este sentimiento. Me ha motivado recuerdos y sentimientos que tenía olvidados.

4º. Buscar hasta encontrar otra forma más positiva para interpretar la situación. Focalizar el problema desde un ángulo ganador y no apelar al victimismo (todo me sale mal, no soy capaz de lograrlo, etc.)

5º Apelar a nuestra fuerza interior, lo que técnicamente llamamos “visión interior” en la certeza de que vamos a resolver el problema buscando todas las alternativas posibles, porque nuestros valores, principios y creencias son más fuertes (esta es la llave) que la adversidad a la cual nos enfrentamos.

¿Son los ambientes hostiles proclives a dificultar de manera significativa el trabajo en equipo?

Sin duda la respuesta no es solo una afirmación positiva dicha de manera rotunda, sino que lo que hay que dejar bien en claro, es que el comportamiento de cualquier día, así como el del siguiente, en el que se manifiesten estas actitudes negativas que van erosionando al equipo, no es la suma de hechos aislados, sino la manifestación clara de una conducta humana: o sea, de cómo es en realidad esa persona en la vida, aunque pretenda disimularlo de vez en cuando con alguna actitud positiva.

La confianza y cooperación se deterioran, haciendo muy complicada una de las palancas más potentes en la dirección de personas: la colaboración entre todos los miembros de los equipos y/o departamentos. Pero más aún, afecta ese espíritu colaborador que nace de cada persona, a sabiendas, que cada paso que beneficia al equipo es un boomerang que terminará beneficiándola a ella.

Existen estudios en ámbitos industriales, en las mismas líneas de fabricación, que cuando surgía un equipo con un miembro negativo y con una conducta incluso, por momentos irresponsable, eran grupos humanos en los que la probabilidad de generarse conflictos personales se incrementaba notablemente, además de tener una pésima comunicación interna, lo que es justamente lo contario a lo que persiguen los líderes efectivos.

Pero, además, las investigaciones en psicología organizacional en los últimos años, han evidenciado que cuando los equipos están siendo sometidos de manera continua a conductas negativas de alguno de sus miembros, se dispara el estrés, generando ansiedad en el resto de los empleados.

Como señala la profesora Sigal Barsade de Wharton: "Las emociones viajan de persona a persona como si se tratase de un virus". Y este virus emocional afecta los resultados laborales, los procesos de toma de decisiones, la creatividad, las tasas de rotación, el trabajo en equipo y el liderazgo.

La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.

Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.

La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.

En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.