El despegue está liderado por el sector agropecuario, donde la monitorización del ganado en provincias como Salamanca representa el principal caso de uso
Castilla y León ha experimentado un extraordinario salto tecnológico en el ámbito del Internet de las Cosas (IoT). Según los datos de la quinta edición del "Mapa del IoT en España", elaborado por la compañía UnaBiz, la comunidad autónoma ha escalado hasta la cuarta posición nacional, impulsada de manera directa por la digitalización de su sector primario.
La región concentra actualmente el 7,92 % de los dispositivos conectados en todo el país, lo que supone un notable incremento respecto al 3,39 % registrado en la edición anterior. Este crecimiento de más de 4,5 puntos porcentuales sitúa a Castilla y León prácticamente empatada con el País Vasco (7,84 %) y por delante de la Comunidad Valenciana (5,93 %) y Baleares (5,85 %).
El estudio, que analiza un total de 5.446.308 dispositivos conectados a la red de UnaBiz en el territorio nacional durante el año 2025, revela un escenario cada vez más equilibrado entre las comunidades autónomas. Cataluña lidera el ranking con el 16,57 %, seguida de cerca por la Comunidad de Madrid (15,55 %) y Andalucía (13,10 %).
En Castilla y León, la implantación de esta tecnología tiene un claro enfoque rural. El sector de la agricultura y la ganadería concentra casi ocho de cada diez dispositivos de la comunidad, alcanzando el 79,6 % del total regional.
Dentro de esta especialización, la monitorización de ganado se consolida como el caso de uso predominante, representando el 74,3 % de las aplicaciones. Esta tecnología permite a los profesionales del campo optimizar la gestión de sus explotaciones, mejorando la eficiencia y la sostenibilidad de los procesos productivos.
Este despliegue tecnológico se reparte de forma desigual por el territorio castellanoleonés. La provincia de Ávila lidera la implantación con el 27,1 % de los dispositivos de la región, seguida por Burgos con el 17,7 % y Salamanca con el 13,2 %. En estas tres provincias, la monitorización ganadera es la aplicación principal, mientras que Valladolid constituye la excepción al orientar sus dispositivos hacia la higiene ambiental y el control de la calidad del aire.
A nivel nacional, el sector agropecuario también encabeza la adopción del IoT con un 44,80 % de los dispositivos. Por detrás se sitúan sectores como la eficiencia energética (17,11 %), la higiene ambiental (16,05 %), la seguridad (8,58 %) y la logística (8,30 %).
"Resulta revelador comprobar cómo la implantación del IoT se extiende y tiende a igualarse entre regiones, lo que refleja la madurez que está alcanzando esta tecnología en nuestro país", afirmó Manuel Álvarez, Managing Director de UnaBiz España. Asimismo, Álvarez destacó que la aplicación en la monitorización del ganado es "crucial para impulsar la innovación en sectores estratégicos y mejorar la eficiencia, la sostenibilidad y la salud de las personas".
El informe detalla la presencia de dispositivos conectados en las distintas regiones españolas, mostrando la siguiente distribución porcentual sobre el total nacional: