Este avance se consolida con la electrificación total de los autobuses urbanos y la incorporación de nuevos vehículos en la Policía Local
Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Vehículo Eléctrico, el Ayuntamiento de Salamanca ha reafirmado su compromiso con la sostenibilidad urbana. La administración local ha anunciado que el 75 % de su parque móvil municipal ya cuenta con el distintivo ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Este porcentaje representa un avance significativo en las políticas medioambientales de la ciudad, ya que casi duplica el 40 % registrado hace cinco años. La medida forma parte de una estrategia transversal que busca mejorar la calidad del aire, reducir la contaminación acústica y optimizar la eficiencia energética.
La transición hacia una movilidad limpia se ha logrado mediante la adquisición de vehículos eléctricos, híbridos y de gas. Estos automóviles operan tanto en régimen de propiedad como de renting, abarcando también a las empresas concesionarias que prestan servicios públicos esenciales en la capital salmantina.
La renovación de la flota ha tenido un impacto directo en áreas clave de la gestión urbana. En concreto, cerca del 50 % de los vehículos propiedad del Ayuntamiento cumplen con las exigencias ambientales de la DGT, frente al escaso 15 % que lo hacía hace cinco años.
Esta transformación afecta a departamentos fundamentales para el funcionamiento diario de la ciudad:
El esfuerzo inversor realizado por el consistorio salmantino se refleja en la evolución de los datos de los últimos cinco años. El crecimiento de la movilidad sostenible ha sido constante en todos los sectores públicos:
Para respaldar esta transición hacia la electromovilidad, el Ayuntamiento de Salamanca está facilitando la instalación de puntos de recarga rápida para vehículos eléctricos en la vía pública. Esta medida responde a las directrices de la Unión Europea en materia de transición energética y sostenibilidad.
La implantación de estas tecnologías no solo contribuye a disminuir el gasto público en combustibles fósiles, sino que también reduce de forma directa las emisiones de gases de efecto invernadero. Asimismo, la progresiva electrificación de los servicios públicos favorece una menor contaminación acústica en beneficio de los peatones y residentes de la ciudad.