Lunes, 07 de septiembre de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
Pequeño catálogo de grandes adicciones
X

Pequeño catálogo de grandes adicciones

Publicado 07/09/2026 06:45

Llega septiembre con su carga de nuevos propósitos, el que esté libre de ellos que tire la primera piedra. Y el propósito general debería ser que no nos hierva la sangre por cualquier cosa, que los españoles somos muy dados a ello; ustedes no lo notarán tanto como lo noto yo después de treinta y tantos años de expatriación, pero les aseguro que basta con desayunar en cualquier bar con televisión (o con cuota de jubilados leyendo el periódico) para darse cuenta. Hagan la prueba si no me creen.

Después de enfriarnos la sangre, sería deseable liberarnos de ciertas adicciones que nos envenenan la existencia. Dicen los psicólogos que el tabaco, el alcohol, ciertas drogas o el café ya no son la principal causa de adicción de los humanos que somos todos, que a lo que hay que tenerle miedo es al móvil y sus muchas aplicaciones. Hay que tenerle miedo a ese deseo irresistible de cobijarlo en la mano y practicar continuamente el dichoso scroll que nos hace saltar de una red social a las noticias, de las noticias a las fotos y vuelta a la red social que toque, mientras que los grupos de Whatsapp varios a los que nos hemos apuntado porque parece imposible escaparse de ellos, escupen viñetas con chistes, convocatorias a manifestaciones o hasta esquelas mortuorias. Ahí también, el que esté libre, que tire la primera piedra: a mi me ha dado ahora por ver vídeos de cocineros italianos haciendo platos de pasta, en un bucle infinito del que no sé cuando ni como saldré, porque digo yo que de eso también se sale.

También señalan los que saben de salud mental, que otra adicción tremenda es a los medicamentos recetados, y repito: recetados. Esto es, que no hace falta tener un camello o proveedor específico, solo convencer al médico de que lo necesitamos. Me temo que no sean medicamentos inofensivos y que ayuden a dormir, aplacar dolores de espalda y ver la vida de cierto color cursi…No es tranquilizador, por mucho que lo recete el médico.

Y yo, hurgando, encuentro adicciones que no existían o que no se tienen en cuenta y lo son: el queso, por ejemplo. No me enrollo aquí porque esto no es la revista Pronto y sus consejos de nutrición, pero tiene base científica: el queso tiene no sé qué sustancia que crea adicción y de ella se libra muy poca gente (yo no) y el único remedio es dejar de comprarlo. Otra más: los aviones y aeropuertos, que son un pestiño de difícil digestión, pero también son adictivos. Si no me creen, dense una vueltecita por Instagram y verán la cantidad de estudiosos de la materia que te cuentan hasta en qué sala VIP de qué aeropuerto te dan los mejores macarrones con tomate recalentados, que es lo que dan de comida en las salas VIP del mundo occidental; los aeropuertos del medio oriente son otra cosa, pero por el momento no son una zona muy recomendable de visitar.

El turismo, aparte de ser industria pesada, contaminante, y fuente de ingresos para varios países (el nuestro sin ir más lejos) es adictivo; el que lo descubre a la edad temprana, difícilmente se desengancha de ello y, además, arrastra a sus familiares. Las vacaciones ya no son excusa porque el turista profesional es el que evita las vacaciones de los demás para irse él de vacaciones, y luego volver a la oficina a ponerle a todo el mundo los dientes largos, con foto previa en Instagram de una playa paradisiaca donde no hay nadie e incluso enseñar los macarrones con tomate que se ha tomado en la sala VIP de cualquier aeropuerto europeo.

¿Que todo esto les parece absurdo? Pues pongan “adicciones” en sus buscadores y verán lo que sale, casi que el tabaco y el alcohol son minucias que, por muy dañinas que sean (que lo son) al menos los expertos saben cómo tratarlas. A ver el día que crezcan exponencialmente los que se han enamorado de la inteligencia artificial y los que esperan sin descanso el final de la civilización o se pasean por las ciudades pretendiendo ser animales de cuatro patas, a ver qué hacemos con ellos…

Concha Torres

La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.

Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.

La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.

En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.