La asociación cuenta actualmente con 194 asociados, una cifra que ha ido en aumento en los últimos años.
La Asociación Nacional de Criadores de Raza Morucha trabaja activamente en la preservación y el desarrollo de este ganado autóctono, clave para el ecosistema de la dehesa. Con un censo concentrado mayoritariamente en la provincia, el colectivo enfoca sus esfuerzos en la certificación de calidad y la promoción de su carne.
La Asociación Nacional de Criadores de Raza Morucha centra su actividad en la conservación y mejora genética de esta raza, a través de la gestión y el mantenimiento del libro genealógico. Además, la agrupación sirve de ente representativo de todos los ganaderos asociados y ofrece servicios de asesoramiento y realización de trámites.
Salamanca no se entiende sin la raza morucha. Con la selección genética de la raza, a lo largo de las décadas se han ido mejorando sus características productivas y reduciendo su temperamento. De este modo, ha pasado de ser una raza multifuncional a una raza exclusivamente cárnica.
Se trata de la raza autóctona de Salamanca, perfectamente adaptada al medio en el que vive, principalmente la dehesa, en un régimen completamente extensivo, donde aprovecha a la perfección los alimentos que le ofrece el entorno natural.
El 80 % del censo de la raza se sitúa en la provincia salmantina. Asimismo, destaca el creciente aumento de ganaderías en la sierra de Madrid y el norte de Cáceres, contando incluso con una explotación ganadera en el sur de Francia.
Dentro de la raza encontramos dos variedades: la morucha de capa cárdena y, por otro lado, la morucha variedad negra. Ambas están consideradas razas en peligro medio de extinción.
Esta situación se debe a que muchos ganaderos e industrias cárnicas han antepuesto recientemente la productividad a la calidad, dejando a un lado razas autóctonas y apostando por otras más cárnicas, pero alejadas de la calidad diferencial de la morucha.
La morucha es la raza más fértil que se puede encontrar, con una tasa de fertilidad del 95 % y casi un 100 % de partos viables sin intervención del ganadero. Esto, unido al gran aprovechamiento de los recursos, la convierte en una opción muy rentable, rústica y con un marcado instinto maternal.
A través de la marca de garantía "Logotipo 100% Raza Autóctona Morucha", la asociación lleva a cabo la certificación de la carne, otorgándole la diferenciación que requiere en el sector cárnico. Esta marca fue concedida en 2014 por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Gracias a este distintivo, la asociación se ve inmersa en diversos proyectos, como la creación de una red de cebaderos común para todos los asociados, el control de la trazabilidad mediante tecnología NFC, la lucha contra el fraude o estudios sobre la influencia del pienso en la calidad de la carne.
Mediante este logotipo se controla toda la trazabilidad del animal, desde su crianza en la ganadería hasta su sacrificio, despiece y comercialización. Todo el proceso se respalda con certificados que acompañan a las canales y se muestran en los puntos de venta.
La asociación cuenta actualmente con 194 asociados, una cifra que ha ido en aumento en los últimos años. A pesar de ello, existen frenos para que los jóvenes ganaderos apuesten por la raza, como la ausencia de ayudas al fomento en comunidades como Extremadura, la burocracia, los trámites administrativos y los problemas sanitarios.