Nunerosos vecinos participaban en esta reciente pero ya tradicional cita, donde no faltaban ni las capas ni los trajes charros
Macotera ha vivido este lunes una de esas tardes que se quedan en la memoria. Cientos de vecinos se echaron a la calle para acompañar a la Virgen de la Encina en su segunda ofrenda floral anual, un momento muy especial que reunió a pequeños y mayores en torno a la patrona de la Villa.
Desde las ocho de la tarde, las flores comenzaron a caminar desde la ermita hasta la iglesia parroquial, entre familias, amigos y vecinos de todas las edades y con los sones de Adobe Dulzaineros poniendo música al recorrido. Y al llegar al templo, la emoción tomó el relevo: ramos, plegarias, miradas y muchos vivas a la Virgen fueron llenando el lugar. Una tarde sencilla, muy de Macotera, y una bonita muestra del cariño que todo un pueblo siente por su patrona, todo ello en la previa de su día grande, este martes, cuando desde las doce de la mañana arranquen sus solemnes actos con la eucaristía y la procesión.
Fotos: Cesión José Guerras