El corredor de fondo de la provincia de Salamanca suma cinco medallas en los XII Juegos Nacionales de Trasplantados, veintiséis años después de recibir un hígado que le salvó la vida
Salamanca tiene un nuevo campeón -por partida triple- de España. Guillermo González, corredor de fondo salmantino, se ha proclamado esta semana campeón nacional en la modalidad de 5 kilómetros como gran hito durante los XII Juegos Nacionales de Trasplantados, celebrados en Logroño del 3 al 6 de septiembre y organizados por la Asociación Deporte y Trasplante España. Su tiempo, 18:36, corona una semana en la que también ha sumado el oro en 200 metros lisos, la plata en 400 metros lisos, el oro en 1.500 metros lisos y el bronce en los relevos de 4x100 metros lisos, todo ello bajo un calor de hasta 39 grados que convirtió la competición en una de las más exigentes que recuerda.
Pero la historia de Guillermo empieza mucho antes de cualquier línea de meta. Trasplantado de hígado con apenas 5 años, pasó por quirófano y por una Unidad de Cuidados Intensivos en un momento en que ni siquiera podía correr cien metros. Hoy, 26 años después, completa medias maratones en una hora y veinte minutos y compite en carreras de montaña de gran exigencia.
"Llevo trasplantado desde los 5 años. Cada kilómetro que corro lo corro porque otra familia, en el peor día de su vida, decidió donar", resume Guillermo, natural de la provincia de Salamanca. Una frase que resume el espíritu de estos Juegos, cuyo objetivo es concienciar a la sociedad sobre la importancia de la donación de órganos, médula ósea y sangre, y rendir tributo a los donantes y a sus familias.
Para el salmantino, participar en una cita como esta va más allá de la competición. "Lo importante es dar ejemplo con la donación de órganos, ser consciente de lo que significa, y sobre todo, conocer a las personas que estamos trasplantadas y a nuestras familias. No es un mensaje que haya que repetir mil veces sin hacer nada por él: hay que vivirlo y demostrarlo con el cuerpo, carrera tras carrera", explica.
Habitual de las medias maratones y las carreras de montaña, Guillermo reconoce que las pruebas de pista no son su terreno natural. "Nunca había probado estas pruebas, casi venía más por la experiencia que por otra cosa", cuenta. Aun así, firma algunos de los mejores tiempos del campeonato en varias disciplinas, en jornadas marcadas por un calor extremo que hizo de la prueba de los 5 kilómetros una de las carreras más duras de su trayectoria.
Más allá de las medallas, el salmantino se queda con la experiencia humana del encuentro. "Me llevo de aquí algo precioso: encontrarme con otras personas trasplantadas, conocer sus historias de superación, compartir momentos. Eso vale tanto o más que la competición", asegura.
Guillermo atribuye su rendimiento a la constancia. "Esto es un premio a la disciplina, a entrenar todos los días. Se ve claro que, aunque estés trasplantado, aunque tengas cualquier dolencia, lo importante es hacer un poquito cada día, trabajar los hábitos. Si mi ejemplo sirve de inspiración para alguien de Salamanca o de donde sea, me doy más que satisfecho", reflexiona.
El corredor salmantino ya mira al futuro con un nuevo reto: el Campeonato de Europa de Trasplantados, al que espera acudir el año que viene. "Ser campeón de España es una motivación más para seguir en la línea de lo que estamos haciendo. Esto es muy sacrificado, no siempre apetece, pero la satisfacción de días como este lo compensa todo", concluye.
Con esta hazaña, Guillermo González se suma a la lista de deportistas salmantinos que demuestran, kilómetro a kilómetro, que después de un trasplante no solo hay vida: puede haber podio nacional.