Las manifestaciones del 2 de septiembre convocadas por la derecha y la ultra derecha españolas en defensa –hipócritamente consideradas así- de Ceuta por la invasión que padecieron de ciudadanos de otros países a través de la frontera de Marruecos, ha dejado claro cuáles son las pretensiones políticas de esta derechona troglodita, atrabiliaria y violenta. Resulta esperpéntico ver a personajes de chiste como el “ultra rico” y soberbio Marcos de Quinto, haciendo declaraciones en favor de Ceuta, con una cerveza en la mano y viajando por la costa en uno de esos yates de lujo desde donde animaba a los ceutíes a una guerra sin cuartel hacia los migrantes. Resulta sarcástico ver al aristócrata Álvaro de Marichalar –bandera española en todos sus enseres personales- haciendo lo mismo y revindicando el casposo patriotismo hispano. Que sepan los Ceutís que a estos personajes les importa un bledo que entren migrantes en la ciudad autónoma de Ceuta, que se deteriore la seguridad o que los migrantes con su triste historia personal, familiar y social, se mueran de hambre en los campos de refugiados.
La derecha radical y excluyente de PP y VOX divulga constantemente datos y noticias falsas con la única finalidad de meter miedo a la ciudadanía de Ceuta y del resto de España y de intoxicar a la opinión pública criminalizando a la población migrante. Ejemplos tenemos para aburrir. Es cierto que ha habido delitos de agresiones sexuales, pero lo que también se ha demostrado empíricamente es que la mayoría de los delitos sexuales han sido cometidos por nacionales españoles y no por migrantes en situación irregular. Como también está demostrado que los miles y miles de migrantes que cruzan la frontera de Marruecos son víctimas de gravísimas tragedias personales; muchos de los cuales, sobre todo los procedentes de países del África subsahariana, huyen de las guerras, de la pobreza y del hambre. Parece que a estos racistas, xenófobos y supremacistas de la derecha radical española se les ha olvidado lo que padeció la población española que tuvo que salir al exilio después de la guerra fratricida en la que Franco aplicó la violencia más cruel contra quienes no comulgaban con el Régimen Franquista. Bueno, he dicho “parece mentira” y lo retiro, dado que los ascendientes de “ellos” se mantuvieron fieles a la rebelión militar y a los postulados, filosofía y valores del genocida régimen de Franco.
A este respecto, en una de las manifestaciones –yo diría supremacistas, aunque “de tapadillo” dijeran que era para apoyar a Ceuta-, un grupo exhibía un cartel en el que se decía: “lo hicimos en 1808, en 1936 y en 202X”. En clara alusión a que como se consideran los dueños de España, por casta y por tradición, los ciudadanos que no comparten sus postulados integristas, somos los apestados. Ya se encarga Ayuso de escupir mierda contra esa “otra España”, contra los que no comulgamos con las tesis integristas de aquélla España muerta, hueca y carcomida, la de “charanga y pandereta/ cerrado y sacristía/ devota de Frascuelo y de María”, que dijera Machado. Ayuso y los integristas de la derecha, califican con desprecio a quienes no simpatizan con sus idearios de “terroristas, separatistas, anti españoles o comunistas” y les encantaría expulsarnos a todos. Que tengan muy claro y nítido, que ¡también somos españoles y tan patriotas, al menos, como ellos!, porque España es un país plural, diverso e integrador, respetando siempre las diferencias del conjunto de pueblos que componen nuestro querido país.
Por su parte, hay que recordar que cuando el PP ha gobernado España, una de sus políticas ha sido la del endurecimiento escandaloso de las leyes penales. Y lo ha hecho siempre en momentos en que han perdido apoyos electorales. Cuando Aznar nos metió de forma vergonzante en la guerra de Iraq, en 2003, aprobaron la famosa Ley de cumplimiento íntegro y efectivo de las penas, incrementando muchísimo las penas, cuando España es un país que tiene una baja tasa de criminalidad, es uno de los países más seguros del mundo. Sin embargo, el mensaje que falsamente transmite la derecha es, por otra parte, siempre muy electoralista y a la ciudadanía que desconoce la realidad criminológica, la intoxica con falsas informaciones sobre inseguridad ciudadana. Lanzan el mensaje de que por todos los lados hay asesinos y violadores y que “ellos son los que nos garantizan que no haya delito incrementando las penas”, cuando esta afirmación es falsa. Rescatan la filosofía Hobbesiana del Leviatán. Para ello, trasladan al ciudadano que al Estado hay que entregarle la libertad individual a cambio de seguridad. En la primera legislatura de M. Rajoy, introdujeron en el Código penal la pena de prisión permanente revisable, cuando no era necesaria.
Además, aprobaron la conocida “Ley Mordaza”, es decir, la de Seguridad Ciudadana, con el objetivo de criminalizar al disidente, a quién protestara contra el Gobierno, a los que se concentrasen en el Congreso de los Diputados; a todos ellos los calificaban, incluso, de delincuentes terroristas. Pero el subconsciente de esta derecha troglodita dictamina que a quienes hay que sancionar, incluso penalmente, es a los que protesten contra sus “idearios políticos”. En cambio, cuando ellos están en la oposición política y apoyan manifestaciones, concentraciones contra el Ejecutivo de izquierdas e incluso instigan a protagonizar algaradas, insultos como los de “hijo de puta” al presidente de un gobierno legítimo, Pedro Sánchez, o instigan a realizar conductas de odio contra el Gobierno, consideran que esas concentraciones, insultos y demás algaradas callejeras constituyen una manifestación de la libertad de expresión y, en consecuencia, no deben ser sancionadas. Es decir, cuando la ciudadanía protesta contra la derechona cuando gobierna, hay que perseguir y sancionar duramente a quienes lo protagonizan, pero cuando ellos protestan contra el “Gobierno izquierdoso”, siempre será una decisión completamente legítima y no deben ser sancionados.
Durante las manifestaciones contra el Gobierno –hipócritamente calificadas por la derecha como solidaridad con Ceuta- ha habido graves incidentes (se ha coreado la frase de “Pedro Sánchez hijo de puta”, han agredido a reporteros y cámaras de TVE y a policías). Si esos incidentes los hubieran protagonizado simpatizantes de formaciones políticas abertzales o independentistas catalanes, inmediatamente la “derechona” se hubiera tirado a la yugular en los medios de comunicación afines y hubieran calificado esas conductas de “terroristas” y se habrían querellado por delitos de terrorismo contra los convocantes de las manifestaciones. Pero, además, como cuentan con jueces afines políticamente y pueden practicar el “lawfare” contra sus adversarios políticos, se habría dictado resolución judicial de admisión a trámite de la correspondiente querella. Ya se hubieran encargado pseudo sindicatos como “Manos Limpias” o “Hazteoír” de todo ello.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.