Renfe volverá a permitir el acceso de patinetes eléctricos a sus trenes de Cercanías, Media y Larga Distancia. Los usuarios deberán cumplir con estrictos requisitos de homologación, seguro obligatorio y plegado a bordo.
A partir del próximo 7 de septiembre, Renfe volverá a permitir el transporte de patinetes eléctricos a bordo de sus trenes. Esta medida se aplicará en los servicios de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia, con las únicas excepciones temporales de Rodalies y Cercanías Euskadi.
La decisión de la compañía ferroviaria busca facilitar la movilidad intermodal de miles de ciudadanos que utilizan estos vehículos de movilidad personal (VMP) para completar sus trayectos de primera y última milla, conectando sus hogares con las estaciones y sus lugares de trabajo o estudio.
Esta actualización de la normativa llega tras la implantación de un nuevo marco regulatorio estatal para los VMP. La nueva legislación introduce sistemas de identificación, registro y aseguramiento obligatorios, lo que permite reforzar las garantías de seguridad tanto para los usuarios de los patinetes como para el resto de los viajeros.
Para poder subir a bordo de los trenes de Renfe, los propietarios de los patinetes eléctricos deberán cumplir de forma rigurosa con una serie de requisitos técnicos y legales:
Una vez dentro del coche, la prioridad absoluta de Renfe seguirá siendo la seguridad de los pasajeros. Por ello, se han establecido normas estrictas de comportamiento durante el trayecto.
Los patinetes eléctricos deberán permanecer plegados y apagados durante todo el viaje. Asimismo, queda completamente prohibida la recarga de baterías a bordo de los trenes.
Los vehículos deberán ubicarse exclusivamente en los espacios habilitados para equipajes o en zonas donde generen la menor interferencia posible, garantizando que no se obstaculicen pasillos, puertas, salidas de emergencia ni espacios de uso prioritario.
Con esta decisión, Renfe se alinea con la práctica habitual europea de operadores ferroviarios en países como Alemania, Francia o Italia. En estos territorios, el transporte de VMP está permitido bajo condiciones de seguridad muy similares.
Según datos de la Federación Española de Vehículos de Movilidad Personal, en España circulan actualmente unos siete millones de patinetes eléctricos. La recuperación de esta opción de transporte responde a una demanda social creciente y promueve una alternativa ecológica y sostenible frente al uso del vehículo privado.