Un grupo de padres y madres de Ciudad Rodrigo reclama el desdoblamiento de una clase de Educación Primaria que supera la ratio permitida. A pocos días del inicio del curso, las familias exigen un nuevo docente para garantizar la calidad de la enseñanza.
Un grupo de padres y madres de Ciudad Rodrigo del colegio Miróbriga han alzado la voz para reclamar el desdoblamiento urgente de una clase de 1º de Educación Primaria en un colegio mirobrigense. A escasos cinco días de que comience el nuevo curso escolar, las familias denuncian que se incumple la normativa vigente sobre los ratios de alumnos por aula.
El problema central radica en el número de estudiantes matriculados y sus necesidades específicas. La clase cuenta actualmente con 22 menores matriculados, pero uno de ellos requiere atención especial, lo que altera el cómputo oficial de la ratio establecido por la administración.
Según explican las familias afectadas, al tratarse de un alumno con necesidades educativas especiales, la propia administración lo contabiliza de forma doble. Esta circunstancia eleva la cifra real a 23 alumnos, superando el límite permitido para este nivel educativo.
Ante esta situación, los progenitores han solicitado formalmente a la administración educativa la asignación de un nuevo docente para poder dividir el grupo y garantizar una atención adecuada en una etapa de aprendizaje fundamental.
El conflicto ha reabierto el debate sobre la calidad de los servicios públicos en las zonas despobladas de la provincia. Las familias critican la falta de recursos en su municipio, que se consolida como el núcleo de población más grande de toda la comarca mirobrigense.
"Está muy bonito vivir en un entorno rural, pero si las administraciones no nos facilitan los servicios que necesitamos, pues cada vez se nos complica más", advierten los afectados, quienes exigen un compromiso real con el territorio.
En este sentido, los padres hacen un llamamiento directo a las instituciones competentes para que aporten una solución inmediata. Insisten en que la administración no puede enfocar la educación pública como si fuera un negocio privado y que se haga cumplir lo que tienen ellos mismos escrito en la ley y en los estatutos.
Para intentar desencallar la situación antes del inminente inicio de las clases, los padres se han puesto en contacto con el alcalde de Ciudad Rodrigo. El regidor se ha mostrado dispuesto a colaborar para buscar una salida viable.
El primer edil ha transmitido a las familias su intención de comunicarse directamente con el director general correspondiente de la Consejería de Educación para trasladar la problemática y solicitar una solución rápida.
Mientras esperan una respuesta oficial, los progenitores no descartan dirigirse también a la Dirección Provincial de Educación de Salamanca para evitar que el problema se enquiste y asegurar que sus hijos reciban la atención que marca la ley.
