La empresa salmantina suma 26.000 clientes y apuesta por las nuevas telescópicas MB
Agrosalinero afronta una nueva etapa de crecimiento desde sus instalaciones de Peñaranda de Bracamonte. La empresa, situada a unos 40 kilómetros de Salamanca, acumula más de seis décadas de experiencia en el sector de la maquinaria agrícola y ganadera y ha convertido la innovación y la atención personalizada en dos de sus principales señas de identidad.
Fundada en 1961, la compañía dispone actualmente de un amplio catálogo de maquinaria nueva y de ocasión, con productos como remolques, sembradoras, pulverizadores, abonadoras, arados, subsoladores, palas y todo tipo de repuestos. A esta oferta se ha sumado este año una de sus principales novedades: las telescópicas MB, una línea especialmente orientada a las explotaciones ganaderas.
«Este año las telescópicas MB son unas máquina destinadas a granjas de cerdos, son unas máquinas nuevas en nuestra casa», explican desde Agrosalinero. La empresa comercializa actualmente el modelo 735 y cuenta con otros cinco modelos para adaptarse a las necesidades de cada explotación. Según destacan, estas máquinas ofrecen «unas calidades similares a JCB o Manitou», lo que refuerza la apuesta de la compañía por incorporar soluciones competitivas y de altas prestaciones.
El crecimiento de Agrosalinero se ha acelerado especialmente durante los últimos años. «En los últimos cinco o seis años no hemos parado de crecer», señalan. Una evolución que también se ha traducido en la creación de empleo, hasta alcanzar una plantilla de bastantes trabajadores.
Además, la empresa mantiene su actividad gracias a un catálogo respaldado por marcas como MB, Maschio Gaspardo, Amazone, Gil, Krone y Brun. Además, durante esta temporada ha reforzado su presencia en el segmento de las empacadoras.
Uno de los grandes valores diferenciales de Agrosalinero es su capacidad para ofrecer soluciones a medida. La empresa cuenta con maquinaria especializada para trabajar el acero y realizar modificaciones específicas en los equipos. «Si un cliente quiere específicamente esto de esta manera por su tipo de trabajo o una idea que tenga en la cabeza, nos adaptamos a todo», afirman.
Esta flexibilidad permite a la compañía ofrecer un servicio que va más allá de la venta convencional. «Si el cliente necesita algún tipo de modificación, estamos preparados a tope», añaden. Una filosofía que ha contribuido a construir una cartera de unos 26.000 clientes y a ampliar su área de influencia.
Aunque Castilla y León continúa siendo su principal mercado, especialmente en Salamanca, Zamora, Ávila y Valladolid, Agrosalinero ha extendido su actividad por toda España. Las recientes ventas realizadas en Gerona y Toledo evidencian esta expansión y consolidan el proyecto de una empresa que sigue creciendo desde Peñaranda de Bracamonte.