Los vecinos de Alba de Tormes se han concentrado en la Plaza Mayor para secundar la convocatoria nacional de la FEMP en apoyo a Ceuta
La Plaza Mayor de Alba de Tormes se ha convertido este miércoles, 2 de septiembre, en el escenario de una concentración silenciosa en apoyo a la ciudad autónoma de Ceuta. La convocatoria, impulsada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), se ha secundado en numerosos ayuntamientos de todo el país.
Durante el acto, la alcaldesa del municipio salmantino, Concepción Miguélez, ha procedido a la lectura íntegra del manifiesto titulado "Ceuta somos todos". El documento expresa un respaldo firme y sin fisuras a los ciudadanos ceutíes ante la compleja situación que atraviesa la localidad norteafricana.
La movilización coincide con la celebración del Día de Ceuta, una fecha de gran carga simbólica que este año adquiere un carácter marcadamente reivindicativo. Los asistentes han querido visibilizar que la presión migratoria en la frontera es un asunto que compete a todo el territorio nacional.
El texto institucional subraya que la soberanía española sobre la ciudad autónoma no se cuestiona y que su integridad territorial no se negocia. El documento enfatiza que lo ocurrido en la frontera los días 30 y 31 de julio no es únicamente un problema migratorio, sino una situación que afecta directamente a la seguridad de toda España y de la Unión Europea.
Asimismo, el manifiesto reconoce la serenidad y solidaridad demostradas por la sociedad ceutí ante esta emergencia. También traslada un agradecimiento explícito a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, las Fuerzas Armadas, los profesionales sanitarios, los servicios sociales y las entidades humanitarias que trabajan en primera línea.
El manifiesto de la FEMP, respaldado por el consistorio albense, se estructura en seis puntos fundamentales:
Los ayuntamientos españoles solicitan al Ejecutivo central que refuerce los medios del Estado en la ciudad autónoma. Reclaman la dotación de recursos humanos, materiales y administrativos suficientes para garantizar el control efectivo de la frontera y la seguridad de la población.
Del mismo modo, el texto exige el retorno efectivo y con garantías de todas las personas que accedieron de forma irregular al país. Esta medida se plantea como la única vía viable para recuperar la normalidad en el día a día de la ciudad.
Por último, se demanda una financiación extraordinaria para sufragar los costes de la emergencia y proteger los servicios públicos. También se solicitan ayudas específicas para empresas, autónomos y trabajadores, junto con una mayor implicación de los instrumentos de la Unión Europea.
La declaración concluye con una firme defensa de la convivencia basada en el respeto, rechazando cualquier manifestación de odio, racismo o enfrentamiento. El texto recuerda que la protección de los derechos humanos y la dignidad es plenamente compatible con la defensa de la legalidad y las fronteras nacionales.