El Partido Animalista PACMA ha solicitado a los gobiernos autonómicos la prohibición de la caza como medida para prevenir incendios forestales
El Partido Animalista PACMA ha remitido una carta a los diferentes gobiernos autonómicos, incluido el de Castilla y León, en la que solicita la prohibición de la caza como una medida estratégica para prevenir los incendios forestales en la península.
La formación política sostiene que la actividad cinegética reduce drásticamente las poblaciones de herbívoros silvestres, los cuales desempeñan un papel fundamental en la limpieza natural de la vegetación y el matorral que sirven de combustible para el fuego.
Esta propuesta surge en un contexto de debate sobre la acumulación de biomasa en los montes, donde PACMA cuestiona tanto la gestión cinegética actual como el impacto de la ganadería intensiva frente a los métodos tradicionales de conservación ambiental.
Desde la organización animalista argumentan que especies como el ciervo, el gamo, el corzo o la cabra montesa son grandes consumidores de hierba y maleza. Su presencia en estado silvestre permitiría realizar un mantenimiento natural de los terrenos forestales.
"Mientras que cada vez más ayuntamientos están introduciendo animales en sus entornos, como cabras o incluso bisontes, las comunidades autónomas fomentan que se mate por deporte a millones de herbívoros", señalan desde la formación.
PACMA defiende que la prohibición de la caza permitiría recuperar estas poblaciones para que cumplan su función ecológica de reducción del combustible vegetal, evitando así la propagación rápida de las llamas.
El partido también sitúa a la ganadería en el centro del problema. Según sus datos, el incremento del consumo de productos de origen animal ha propiciado la sustitución de la ganadería extensiva por la ganadería intensiva, hacinando a millones de animales en macrogranjas sin acceso al pasto natural.
Asimismo, PACMA apunta que más del 80 % de los incendios forestales se producen por la acción humana, destacando prácticas asociadas al sector ganadero como las quemas agrícolas o el uso de maquinaria pesada en zonas de monte.
En este sentido, recuerdan que el peor incendio registrado en la historia de la comunidad fue originado por trabajos vinculados a la ganadería extensiva, concretamente las labores contratadas por la Asociación de Ganaderos de Burgohondo para abrir un camino en la sierra de Gredos, que terminaron arrasando más de 50.000 hectáreas en la provincia de Ávila.
Para respaldar su petición, la formación alude a un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que concluye que los espacios protegidos donde no se permite la caza, como los parques nacionales, sufren menos incendios que sus áreas periféricas.
Según PACMA, la actividad cinegética altera los mecanismos de regulación naturales de los ecosistemas al condicionar la distribución de la fauna y mermar su capacidad para controlar el crecimiento desmedido de la vegetación.
Con esta iniciativa, el partido busca abrir un debate sobre la necesidad de cambiar el modelo de gestión forestal en Castilla y León, priorizando la conservación de la fauna autóctona como herramienta de defensa ambiental activa.